Dominio público

"Señores con puros", el círculo

Ana Pardo de Vera

Pedro Sánchez, presidente del Gobierno, entrevistado por Antonio García Ferreras para La Sexta en 2020. ATRESMEDIA
Pedro Sánchez, presidente del Gobierno, entrevistado por Antonio García Ferreras para La Sexta en 2020. ATRESMEDIA

La semana pasada ha sido un torbellino de malas noticias para un país cuyos gobernantes se jactan de vivir en una "democracia plena" y que viene a sumar al pesimismo socioeconómico general la sensación de que en España es tan difícil denunciar y cambiar las cosas, de que produce tal desgaste, que es mejor vivir tapándose la nariz y sin meterse en jaleos.

Conocimos, no por este orden, la sanción que la Comisión Nacional del Mercado y de la Competencia (CNMC) impuso la mayor sanción de su historia (204 millones de euros a repartir, peccata minuta) a seis empresas del Íbex 35, las seis principales constructoras de España, por pactar durante 25 años las condiciones con las que se presentarían a contratos públicos con reuniones semanales que les garantizaban las posiciones más ventajosas. Cincos señores presiden estas empresas (Acciona, Sacyr, OHLA, Dragados (ACS) y Ferrovial), una sola la encabeza una mujer (FCC)

Ratificamos estos pasados días que la ofensiva conservadora global se ceba con las mujeres y con el colectivo de quienes no son ni hombres ni blancos ni heterosexuales y, en muchos países, de quienes son migrantes y pobres, España incluida. El derecho al aborto vapuleado en EE.UU.; africanos apaleados, torturados y asesinados en la valla de Melilla por fuerzas y cuerpos de seguridad que están para proteger a todas las personas, mientras el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, felicita a Marruecos por este operativo contra las mafias (¿imaginan a un equipo policial matando mujeres prostituidas en una redada contra la trata sexual? Pues eso); la capital del orgullo LGTBI del mundo, Madrid, ignorada en esta celebración por sus propios gobernantes, que se niegan a reivindicar la igualdad y la diversidad y prefieren que veamos en la tele pública madrileña cómo se torturan y se matan toros en nombre de la cultura del maltrato animal; presuntos periodistas que mienten a sabiendas para acabar con un partido democrático con la complicidad, la bendición y, seguramente, la financiación de los grandes poderes, entre otros, alguno de la multa histórica de la CNMC. El círculo se cierra.

"Los señores con puro" a los que aludía el presidente del Gobierno en una entrevista (¡sorpresa!) con Antonio García Ferreras en La Sexta, son, precisamente, los de la CNMC, los sicarios de la información que tratan de reventar democracias por indicación de los de la CNMC y otros, los jefes policiales de las cloacas, los jueces del poder judicial que se niegan a irse de su ilegítimo puesto del Consejo General para seguir beneficiando a todos los mencionados y, a su vez, para garantizarse el carguito del futuro por el partido cómplice de las cloacas que aún no ha perdido perdón por la Kitchen, por Bárcenas, por Gürtel, por la financiación ilegal, ... y se atreve a dar lecciones de moral y democracia (¡hasta de memoria histórica, el retoño de Manuel Fraga!) desde su atalaya, la calle Génova, pagada con dinero negro procedente de varios de esos "señores con puro" de la CNMC. El círculo, otra vez.


Es posible que esta semana intensa de debate sobre el estado de la nación en el Congreso, Pedro Sánchez -el único que repite este debate desde el último de 2015-, vuelva con su discurso más socialdemócrata, aquel con el que ganó a Susana Díaz la Secretaría General del PSOE contra todo pronóstico y contra todos los poderes económicos ("señores con puro"), aliados del aparato socialista de entonces, que trataron de tumbar la coalición con Unidas Podemos en forma de cloacas del Estado y/o de mafia periodística. Dicen que segundas partes nunca fueron buenas -y de dudosa credibilidad cuando hay tantos habanos en la bandeja-, estaremos atentas. Como siempre, con decencia ... y sin entrevista.