Dominio público

De 'Público' a la BBC

Virginia P. Alonso

Directora de 'Público'

"No hubo una masacre en Melilla ni eran personas que quisieron entrar pacíficamente en territorio nacional". El operativo policial fue "oportuno y proporcionado". "Los hechos suceden en territorio nacional de un país soberano, de manera muy tangencial tienen lugar en España".

Así zanjó el ministro de Interior, Fernando Grande-Marlaska, su comparecencia en el Congreso de los Diputados el pasado 21 de septiembre para explicar la operación policial de contención de migrantes en Melilla que el 24 de junio anterior había acabado con la vida de 37 personas, la mayor tragedia sucedida en un paso fronterizo con España.

Meses antes, cuatro días después de la catástrofe, el ministro había afirmado en respuesta parlamentaria a Jon Iñarritu (EH Bildu): "Da por hechos probados que gendarmes marroquíes entraron en territorio español. Falsedades de este tipo, salvo existencia de prueba, le sugiero que no las repita".

Las "pruebas" las había revelado Público al día siguiente de producirse los hechos, el 25 de junio. Este diario publicó en exclusiva fotografías y vídeos del fotoperiodista Javier Bernardo que mostraban, sin ningún género de dudas, a los gendarmes marroquíes golpeando en suelo español a personas que ya habían cruzado la valla de forma completa. En algunas de estas imágenes se ve cómo los agentes interceptan a varias de estas personas y las llevan de vuelta al lado marroquí desde suelo español en presencia de las fuerzas de seguridad españolas y en lo que parece una total connivencia entre los Cuerpos de ambos países. Se produjeron varios centenares de devoluciones en caliente, según documentó el Defensor del Pueblo; un centenar, según Interior.



Imagen revelada por Público el 25 de junio de un gendarme marroquí en territorio español. Foto: Javier Bernardo.

Aquí todas las imágenes y vídeos difundidos por Público en junio.

Por tanto, cuando el ministro compareció en el Parlamento en septiembre, las "pruebas" que reclamaba llevaban tres meses publicadas en este medio, al alcance de cualquiera. Y esto da lugar a dos hipótesis: la primera, poco probable, que el ministro no hubiera tenido ocasión de visionar los vídeos entre el 25 de junio y el 21 de septiembre; la segunda, que Grande-Marlaska mintiera en sede parlamentaria.

Lo que parece claro es que el ministro de Interior ya ha debido de ver las imágenes, dado que este martes, 1 de noviembre, la cadena pública británica BBC emitió un documental de 30 minutos en el que recoge gran parte de las fotografías y vídeos que reprodujo Público en junio. El titular de la información con la que la BBC acompañaba este documental es rotundo y coincide con lo publicado por este diario tras la masacre: Cómo la policía española vio y no impidió que decenas de migrantes murieran en su frontera con Marruecos.


De acuerdo a su investigación, los agentes marroquíes llegaron a arrastrar cadáveres desde suelo español a Marruecos. "Podemos ver cuerpos sin vida que son arrojados de un lado a otro, personas que sangran y agonizan, a las que parece que no se les ofrece asistencia", señala la cadena en uno de sus tuits sobre el contenido de los vídeos.

También coinciden los testimonios que la BBC recoge con los que Público pudo obtener en Casablanca días después de la tragedia, adonde desplazó a un reportero en busca de testigos supervivientes de lo sucedido.

A pesar de todo, tras conocerse el documental de la BBC, Interior ha insistido en que la Guardia Civil actuó de manera proporcionada. Y fuentes del ministerio citadas por Efe, haciendo de nuevo caso omiso de las imágenes, califican de "decepcionante y sorprendente" que se hagan acusaciones "de gran gravedad sin el sustento de ninguna prueba".

El documental de la BBC es un espaldarazo a las informaciones reveladas en su día por Público y coloca en órbita internacional un asunto de una gravedad extrema que, de lo contrario, habría quedado reducido al ámbito doméstico. Igual que lo hizo este diario en junio, la BBC ofrece pruebas que son irrefutables y que ahora, gracias a su difusión internacional, pueden poner en algún aprieto al Gobierno de España.

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