Dominio público

Los amigos de mis amigos

Ana Pardo de Vera

"Hay que abatirles, sí, a todos los desalmados que traen odio, dolor y muerte. Y a ser posible hay que abatirles antes de que maten a un solo inocente. En Barcelona, en Bruselas o en Israel. Pero antes hay que impedirles entrar, y hay que hacer responsables a quienes les han abierto las puertas". El líder de Vox nos deleitaba este martes con un tuit que reivindica la ejecución para los extranjeros que matan, aunque sean españoles, o sea, migrantes, y antes de que maten. Santiago Abascal lanzaba este mensaje en X tras conocerse que un terrorista que se vinculaba al Estado Islámico había asesinado a dos personas en Bruselas y la policía belga lo había abatido posteriormente. El asesino del ISIS había gritado en las redes sociales proclamas del tipo "Vivimos por nuestra religión, morimos por nuestra religión, gracias a dios", pero del fanatismo de las religiones nunca dice nada Abascal, por lo que sea o porque su socio autonómico y municipal, Alberto Núñez Feijóo, ya dijo hace tiempo que católicos y cristianos como ellos no matan. Tal vez si empezáramos por aquí ... pero esa es otra historia (u otra Historia).

Imaginen al líder de la ultraderecha vicepresidiendo un Gobierno de coalición con el PP: migrante sin papeles y potencial asesino -porque lo diría Vox-, a la tumba. Está bien que los partidos no se anden con chiquitas; yo también llevo muy mal las dobleces y lo políticamente correcto, aunque yo no soy integrante de un partido que es la tercera fuerza política del Congreso. Otra cosa, claro, es que un político que preside ese partido tercero haga apología de la xenofobia sangrienta, con pena de muerte preventiva, y se fume los derechos humanos con semejante exhibición de crueldad.

En las últimas horas hemos asistido a muchas noticias preocupantes, más allá de los grandes conflictos abiertos en Israel y Palestina o en Ucrania, que estos días anda arrinconada en los informativos, salvo para tratar de vincular, como sea, a Vladimir Putin con el grupo terrorista de Hamás (craso error) y sus atentados en Israel, aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid y así se puede vincular a Podemos con Hamás y con Putin a la vez, el cual, en realidad, mantiene una excelente relación con Beniamin Netanyahu, también por lo que sea que tienen en común.

Todo funciona así por la (ultra)derecha y sus entornos amigos, muy activos estos últimos días. Lean esta maravilla: mandar a "todos los no blancos de vuelta a África, Asia, Arabia, vivos o en bolsas para cadáveres". Es una de las premisas de Combat 18, el grupo nenonazi desarticulado también este martes en Catalunya, con ramificaciones en varias ciudades; por lo menos, Abascal, que recibió a estos amigos suyos del saludo con tres dedos en varios de sus mítines, argumenta un poco más las razones de por qué se ha de matar a migrantes de forma preventiva ("antes de que maten"), según las leyes de la ultraderecha.


Hay más; más amigos de Vox que son noticia estos días por su xenofobia y/o su racismo; debe de estar muy desesperada la ultraderecha con su caída en apoyos electorales y muy ansiosa por aprovechar todos los conflictos que en el mundo son (siempre demasiados) para arrimar el ascua a su sardina, esto es, el fascismo más cruel. "Cogen peso las pruebas del posible homicidio de Álvaro Prieto a manos de un grupo de gitanos", aseguraban en redes varios seres innombrables que fabrican bulos a las órdenes de la ultraderecha. Lo hacían esta vez sobre la investigación sobre la tragedia del chico cordobés, que apareció muerto, electrocutado, tras desaparecer cuatro días. Neonazis, fascistas, racistas, xenófobos ... Qué maravilla, estoy deseando escuchar las palabras de Feijóo sobre su socio Abascal y el asesinato preventivo a migrantes. Los amigos de mis amigos son mis amigos y por eso gobernamos juntos ... y más que lo haríamos.

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