Ecologismo de emergencia

Energías renovables sí, pero no todo vale

Resulta evidente que la Humanidad debe transitar hacia un cambio en su modelo energético, que debemos acelerar el cambio hacia nuevas energías no contaminantes, como es la eólica. Es evidente porque basta informarse un poco para descubrir que vivimos una emergencia climática innegable, porque esos combustibles fósiles que durante el siglo XX nos vinieron tan bien, son nuestra condena. Pero ¿es posible que esa transición sea coherente con la protección de la naturaleza que se quiere proteger?

Este es el quiz de la cuestión al que nos enfrentamos: ¿queremos seguir produciendo energía renovable hasta que el medio ambiente, al que afectaría una subida de 2ºC de las temperaturas, sea ya gravemente afectado por la solución? En el caso de España algunos parecen tener la respuesta, porque tras años funestos en los que se ponían impedimentos a estas energías no contaminantes, corremos el riesgo de entrar en otra no menos funesta que es la ‘barra libre’ para infraestructuras que proliferen al albur de un negocio que también genera daños.

Todo ello viene a cuento de las decenas de proyectos de parques eólicos que se han presentado para la cordillera cantábrica (al menos 24 en Cantabria y otros muchos en Castilla y León), en enclaves con tanta biodiversidad como es la Montaña Palentina. Las organizaciones conservacionistas y vecinos están indignados. Hasta 60 asociaciones se han unido en defensa de una Cordillera Cantábrica amenazada por una ‘burbuja eólica" sin precedentes en la zona. Juntas han firmado un manifiesto, bajo el lema "Aquí no" (https://www.tierra.org/wp-content/uploads/2020/11/MANIFIESTO-AQUI-NO.pdf ) en el que denuncian cómo estas montañas han sufrido un expolio histórico de recursos (carbón, hierro, embalses, centrales hidráulicas…) que han generado destrozo y abandono, mientras seguimos consumiendo energía como si no hubiera un mañana…

Me voy a centrar en uno de estos muchos proyectos, como ejemplo de lo que se propone. Es el propuesto por Viesgo Aerogeneradores en el espacio natural conocido como Torrobredo, en plena Montaña Palentina. Quiere instalar cinco gigantescas torres de 200 metros de altura a escaso medio kilómetro del municipio palentino de Valberzoso, y  a tan sólo 100 metros del  Parque Natural de Fuentes Carrionas-Fuente Cobre-Montaña Palentina. Las torres estarían en terrenos del municipio de Valdeolea (Cantabria), pero afectaría a vertientes de dos comunidades autónomas.

Ese Parque Eólico de Quintilla sería el segundo junto a un valle que ya está coronado por el Parque de El Pincal de Acciona, otros 29 aerogeneradores, que fueron colocados en 2001. Valberzoso, ha denunciado la asociación ecologista local La Braña, quedaría ‘atrapado’. "El impacto ambiental y paisajístico es tremendo. Esta es una zona de gran riqueza natural. Así no se defiende el medio ambiente", denuncia Cristina Martín, vecina de Valberzoso y miembro de La Braña. Cristina los tendría prácticamente encima de su casa rural.

Evidentemente presentarán alegaciones este mes, porque es Zona de Especial Protección de Aves, Lugar de Importancia Comunitaria para la EU y tiene yacimientos visitables y una biodiversidad única.  También lo harán las ONG ambientalistas cántabras. "¿Pero quién va a venir a un lugar rodeado de aerogeneradores?", se preguntan en Valberzoso, desde donde han puesto en marcha una recogida de firmas en Change.org (https://www.change.org/p/d-miguel-%C3%A1ngel-revilla-roiz-presidente-de-cantabria-s-o-s-monta%C3%B1a-palentina-firma-para-salvar-la-monta%C3%B1a-palentina ) que en pocas horas ha logrado cientos de adhesiones.

En realidad, en el propio expediente se dan datos que son para echarlo para atrás: hay un "alto riesgo de incendio" por los bosques y matorrales, habría que cruzar el río Camesa con las líneas de evacuación (espacio protegido por la Red Natura 2000), es área de una especie vegetal amenazada, Androsace cantábrica... Y, además, hay mucha vida: hasta 237 especies animales, de las cuales 32 son invertebrados, 58 de mamíferos y 122 de aves. Entre los mamíferos, osos y lobos. Entre las aves, especies tan protegidas como buitre leonado, águila real, aguilucho pálido, aguilucho cenizo, milano real o alimoche. "Hay unas siete parejas de aguilucho cenizo y pálido, que utilizan el brezo como lugar de nidificación. Son rapaces que van a la baja en toda España. En verano marcamos con un emisor a un aguilucho pálido para conocer sus hábitos e identificar las causas de su declive. Los datos muestran que se alimenta en la zona del posible parque eólico y su línea de evacuación; sería un riesgo inasumible para esta especie en declive", argumenta Felipe González, coordinador de SEO/BirdLife en Cantabria.

González explica que casi no dan abasto a presentar alegaciones con tanto proyecto presentado en Cantabria, aunque confían en que les hagan caso. "El problema con los parques eólicos no sólo son los molinos, sino también los accesos, los tendidos eléctricos y el efecto sinérgico con otros parques eólicos próximos. Aunque cada día los proyectos contienen mejores evaluaciones ambientales seguimos echando de menos una planificación y ordenación ambiental global que determine las áreas de desarrollo de la energía eólica", denuncia.

La cuestión es que hay parques como el de Quintanilla que se instalan en lugares muy despoblados y que tienen una gran biodiversidad porque su uso humano es mínimo. Nadie pone en duda que las energías renovables sean necesarias, pero ¿no se pueden paliar daños? En Cantabria, SEO/BirdLife junto con ARCA y CORE (Cántabros por la Ordenación Racional de la Energía Eólica) elaboraron con apoyo de expertos un mapa sobre los lugares donde podrían instalarse aerogeneradores, que finalmente fue incluido en un Plan Regional de Ordenación Territorial, pero este plan no acaba de aprobarse y que puede llegar tarde ante esta avalancha de proyectos. Aseguran que con su mapa se podría cumplir el objetivo de energía eólica fijado en la comunidad, de 700 MW, con daños mínimos, pero es que se han presentado proyectos por 2000 MW. Y la pregunta es: ¿Acaso hay que llenar todos los montes de España aerogeneradores mientras seguimos derrochando energía? ¿Cómo es posible que las empresas planteen y las administraciones acepten esta amenaza sobre prácticamente todos los cordales y sierras de una cordillera como la cántabra? ¿Qué pasaría si no se alegara y protestara?

Evidentemente, hay que recortar emisiones contaminantes porque queremos un país comprometido con la lucha contra el cambio climático, y de momento viento y sol es lo que tenemos a mano para producir energía limpia, además de luchar contra el derroche, pero nunca este objetivo imprescindible debiera ir en contra de la biodiversidad. Que tenga que ser iniciativa de la sociedad civil quien pone las trabas una y otra vez dice muy poco de las administraciones que deberían velar por cerrar el paso a algunos proyectos que son inadmisibles desde el minuto uno. La estrategia de las empresas parece ser "presentemos decenas de proyectos, a ver si alguno cuela". Y a veces cuelan. Como el Parque Eólico en las cercanías de Valderredible (Cantabria), que González recuerda que está situado en una zona de rapaces y que ya es un punto negro en la mortalidad de estas grandes aves, como se avisó.

Sólo queda confiar en que no repitamos con las energías renovables, imprescindibles, la misma forma de hacer las cosas que hicimos con las energías fósiles en el pasado siglo, sin querer ver las consecuencias que ya se anunciaban desde hace medio siglo. Sol y viento son más socializables que el petróleo. Una oportunidad para ser consecuentes con la espléndida naturaleza de este planeta.