Innovación frugal: hacer más con menos

Themys Febriel
Comunicadora social miembro de la comunidad del máster CCCD
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Con la llegada del mercadeo y la publicidad, nace un sistema que impera la vida del ciudadano moderno. Hoy en día lo importante no es comprar para suplir necesidades, sino crear necesidades para comprar tantas veces como sea necesario. Es así como pasan los años y nos encontramos rodeados de miles de cadáveres tecnológicos, que meses atrás representaban lo más novedoso del mercado, inundando un planeta al que le cuesta digerir la contaminación que se produce a cada minuto.

Mientras una parte del mundo consume sin detenerse, ciertos países emergentes buscan soluciones para aquellos recursos que escasean frente a una gran necesidad de la población. La respuesta para ellos es la innovación frugal: una rebelión contra la obsolescencia programada basada en el libre acceso a la información, los diseños y los proyectos de formación.

Navi Radjou fue el ideólogo del concepto. Autor de uno de los libros más vendidos a nivel mundial, llamado Jugaad Innovation: think frugal, be flexible, generate breakthrough growth, explica que el término ‘innovación frugal’ está inspirado en un coloquio hindi, ‘jugaad’, que compone parte del título del libro y que se traduce en la habilidad de hacer más con menos. El objetivo es arreglar productos o desarrollar otros nuevos con el menor uso de materias primas posible y, por tanto, con un menor impacto en el medio ambiente. El método beneficia directamente a aquellas poblaciones de bajo poder adquisitivo que no se pueden permitir los precios de la producción procedente del mundo desarrollado.

Los mejores ejemplos se encuentran en la India. Allí se han desarrollado desde un microscopio óptico utilizando papiroflexia que vale menos de un dólar hasta el archiconocido Tata Nano, el automóvil más barato del mundo —ningún modelo supera los 2.000 euros— y cubre la necesidad que tenían gran parte de las familias hindús a la hora de trasladarse con dignidad.

España no ha sido la excepción y en el transcurso de los últimos años han surgido varios colectivos que responden a necesidades específicas y cuyo leitmotiv se basa en el jugaad. Es el caso de En torno a la silla, un proyecto de auto-construcción de productos de apoyo y diseño libre: «La revolución será accesible o no será» es su lema. Surge en el 2012 como parte de la convocatoria de Funcionamientos. Diseños abiertos y remezcla social del Medialab-Prado destinada a personas interesadas en la creación libre y diseño abierto de tecnologías pensadas desde la filosofía de la diversidad funcional.

El equipo humano lo componen activistas, arquitectos y etnógrafos-documentalistas cuyo objetivo principal es fabricar, de manera colaborativa, elementos para transformar los entornos de las sillas de ruedas, sus ocupantes y sus relaciones. Hacen uso de la imaginación y de la capacidad de ahorro para adaptar los aparatos y máquinas a necesidades vitales y económicas de un sector. Estos aparatos pueden ir desde rampas hasta mesas acopladas a cada silla de ruedas.

En su blog cuentan con un espacio destinado a tutoriales de cada objeto, que explican cómo deben construirse y muestras explícitas de su uso.

Otro ejemplo digno de mencionar es la Handiwheel. La idea es de Xavier Duacastilla Soler, una persona con movilidad reducida que ha creado, con ayuda técnica del ingeniero Josep Mora, un hibrido entre una silla de ruedas normal y un patinete eléctrico, logrando un método de transporte igual de seguro pero más rápido. A través de su blog, Duacastilla, explica y asesora a todo aquel que necesite construir su propia handiwheel para mejorar su estilo de vida.

Xavier es el encargado de «fabricar» la idea del producto por lo que, en caso de que se estropear o dejara de funcionar, él es perfectamente capaz de saber cuál es la parte estropeada y reemplazarla. Lo interesante de esto es que cada persona pueda encontrar los accesorios a bajo coste y en vez de pagar 1.500 o 2.000 euros por una silla de ruedas motorizada, pueda utilizar la silla tradicional y por 325 euros conseguir un patinete eléctrico que la transformara en un medio de transporte con más potencia. Si la persona no tiene los conocimientos necesarios para arar su propia Handiwheel, siempre pueda encargársela a un ingeniero o mecánico que entenderán la lógica del producto sin ningún esfuerzo.

La innovación frugal supone un paso más en la exploración del potencial de Internet como método de transmisión de conocimiento libre. Refuerza su posición como derecho universal. Todos estos proyectos tienen la ventaja de que cuentan con un diseño libre y abierto, permitiendo el aporte, la difusión y las opiniones constructivas de todo aquel que sienta en aras de estructurar mejoras en el futuro. Un paso más no para solucionar una crisis que parece no terminar, sino en la búsqueda de un modelo alternativo al que la generó.

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