El detonador

Detengan al exhibicionista: Cass McCombs

Cass McCombs se hizo indispensable un verano de hace dos años con canciones como esta. Su nuevo disco, 'Wit's end', es igualmente desarmante. Saca su rifle, arriba las manos y uno solo puede entregarse y suplicar clemencia para que siga cantando. Canciones como esta:

Lo de McCombs es puro exhibicionismo, casi porno. Anclado en lo clásico, es pura fuente de placer, un desnudo integral con una voz 90-60-90. "Es como vaselina", me decía ayer Remate sobre su concierto en Madrid. Por ahí van los tiros.

Piensas que te quiere mecer en una cuna, pero en realidad es pura seducción. Suaves letanías, baladas de almidón con filo, instrumentos delicados y llorosos, melodías sobrias y punzantes... Cass McCombs canta y todo se para.

Y cuidado porque la calma no es tan apacible cuando hay amenaza de tormenta. Los giros dramáticos de 'Buried alive' y 'Saturday song' advierten del peligro: dos pasadizos oscuros, casi fantasmales, nada inofensivos.

http://youtu.be/vTjH2dNyQ_E

Gusto exquisito y romanticismo desbordante, creíble y cantado desde el borde del precipicio. Folk, country, canciones de cuna y música clásica. McCombs canta como un hombre y disfruta como un niño. Al final, todo parece un juego.