Los legionarios de Ferguson

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La vieja guardia del Manchester United se resiste a morir. Y a veces el destino es comprensivo con los que están dispuestos a llegar hasta el final. Ferguson ya había dado por acabada la Liga y concedido que todo apuntaba a una victoria del Chelsea. Para el derby de Manchester, volvió a confiar en Giggs, Scholes y Neville (106 años de edad entre los tres), los mismos que habían dado una imagen bastante pobre en la reciente y aparentemente definitiva derrota ante el Chelsea.

La grada hervía de pasión. Esperaba que Neville y Tévez se liaran a tortas, que Rooney se impusiera aunque fuera con una pierna o que el Manchester City anunciara el inicio de una nueva era. Nada de eso ocurrió. El partido fue plano en su primera mitad y sólo se revolucionó en los últimos 15 minutos.

El intercambio de golpes fue espectacular pero baldío. Rooney ya no estaba en la cancha. El City se había echado atrás. El United tenía por delante a Berbatov, ansioso por alcanzar el título de jugador más sobrevalorado de todos los tiempos.

Ferguson, perro viejo, ordenó  a Scholes que adelantara posiciones para que le solucionara la situación, como ha hecho tantas veces. En el minuto 93, el pelirrojo cabeceó un centro de Evra con más precisión que muchos delanteros y dio la victoria a su equipo.

En la grada estaba Fabio Capello. No se sabe si el seleccionador inglés vio el gol de Scholes porque tres horas después tenía que estar en Londres, donde jugaban Tottenham y Chelsea. No podía coger un avión, y el viaje por carretera, recordaba ayer un periódico, viene a durar unas tres horas y 45 minutos. Las multas por exceso de velocidad que la Federación tendrá que pagar son dinero bien invertido. Capello tuvo la oportunidad de ver con qué facilidad quedó en evidencia John Terry, el supuesto baluarte de la defensa inglesa en el Mundial.

El Tottenham se adelantó con dos goles y parecía imparable, unos pocos días después de haber derrotado al Arsenal. Está en la pelea con el Manchester City por el cuarto puesto de la Premier y se ha convertido en un obstáculo rocoso para los equipos que se juegan la Liga. El club londinense se adelantó con dos goles, uno de ellos con un penalti de Terry a Pavlyuchenko.

El central completó la jugada con dos entradas de tarjeta y la expulsión, que condenó a su equipo. La respuesta de Terry a todos los escándalos en que ha estado implicado ha sido poner la palabra ‘respeto’ en su brazalete de capitán. El mismo que está perdiendo a la carrera a ojos de Capello.

Tras su derrota, el Chelsea tiene una ventaja de un punto sobre el United a falta de tres partidos. A ambos les quedan dos citas sencillas y una con trampa: el Chelsea viajará  a Liverpool y el United recibirá al Tottenham. Dos plantillas veteranas llegan al final de temporada con la lengua fuera y el ácido láctico desbordado. La única duda es saber de qué pasta están hechos los jugadores. Aviso al Chelsea: los legionarios de Ferguson son duros como el pedernal.

Iñigo Sáenz de Ugarte