Tierra de nadie

"El Metro de Madrid da miedo"

Para comprobar la nefasta gestión que está haciendo la Comunidad de Madrid de la pandemia no es preciso observar la escalada en las cifras oficiales de contagiados, la evolución de los ingresos hospitalarios o el aumento en la ocupación de las unidades de cuidados intensivos, cuyas gráficas empiezan a ser alarmantes. Ni siquiera es necesario confirmar el despropósito de los ‘Ayuso boys’ en su desesperada y apresurada externalización de los rastreadores tras un primer intento de que voluntarios a coste cero hicieran el trabajo. La mejor manera de concluir que la región está en manos de una recua de desaprensivos es tomar el suburbano de la capital a cualquier hora del día o, mejor aún y para tener una imagen global y evitar riesgos, seguir esta cuenta de Twitter, @SufridoresMetro, en la que en tiempo real se recogen los indignados comentarios de los usuarios.

Salvo que la nueva y secreta estrategia de la presidenta de los áticos de lujo sea conseguir que la población alcance la inmunidad de rebaño siendo transportada como ganado, las condiciones lamentables que miles de madrileños han de soportar en sus desplazamientos, con frecuencias de 10, 12, 14 y hasta 20 minutos, con andenes y vagones abarrotados y con mensajes insultantes de megafonía que recuerdan a los apiñados que han de guardar la distancia de seguridad, son el mejor barómetro de la preocupación de las autoridades por la salud de sus conciudadanos.

"Estación de Conde de Casal. Línea circular Andén 1. He tenido que esperar 17 minutos al tren ¿A esto os referís con la nueva normalidad? ¿Estas son las medidas antiCOVID de la Comunidad de Madrid?", se pregunta un usuario. "¿La frecuencia de @metro_madrid es también responsabilidad del Gobierno central?", inquiere otro. "Estaréis orgullosos cuando tengáis que utilizar el hospital de epidemias por no ampliar frecuencias de metro. Vergüenza debería daros", concluye un tercero. Decenas de comentarios semejantes, acompañados de imágenes y vídeos del acarreamiento del que son objeto los pasajeros, se suceden a diario.

¿Escucha la Comunidad de Madrid las protestas y hace algo para evitar estas situaciones? Evidentemente, aunque lo de ampliar la frecuencia de los trenes ya y tal, que eso cuesta dinero y no hay voluntarios maquinistas disponibles. La medida revolucionaria de los responsables de Metro para aplacar los ánimos ha sido esta: "Nueva estrategia de @metro_madrid. Apagar los carteles informativos hasta que le quedan 3 (minutos) y los encienden de nuevo para que no podamos saber tiempo de demora de trenes. Qué vergüenza de servicio @IdiazAyuso. Otra más de su buena gestión". O dicho de otra forma: "No poner el tiempo para próximo tren hasta el que se pretende q sea. Si no te informo no existe. Cerrar los ojos para no ver la realidad: La escandalosa falta de plantilla por saqueo". ¿Es o no genial lo de estos irresponsables?

Como con eso quizás no bastaba, el siempre diligente vicepresidente Ignacio Aguado, por eso de que el consejero de Transportes y Movilidad, Ángel Garrido, también es de Ciudadanos, ha hecho llegar varios mensajes de tranquilidad a la ciudadanía para negar las evidencias. El último, en grandes caracteres tuiteros, reza lo siguiente: "Urgente. No ha habido ni un solo rebrote asociado al transporte público de la Comunidad de Madrid. 400 rastreadores trabajan para evitar la propagación del virus. La mascarilla sigue siendo obligatoria. Seguimos en alerta para actuar conforme evolucione la situación".

Claro, que siempre habrá algún incrédulo: "Y usted se lo cree y lo dice tan tranquilo. ¿Ha cogido un metro en hora punta en los últimos 20 años? Anda, no me joda y bájese del Audi?". O dos incrédulos: "Por qué no va usted a ‘trabajar’ todos los días en metro? Si no hay rebrotes ni nada, vamos valiente.... que fácil es hablar cuando a ti no te afecta. Los cerdos al matadero van con más espacio que los madrileños al trabajo en metro". O tres incrédulos:"Tengo más probabilidad de contagiarme en mi camino a trabajar que trabajando. Y es difícil ya que trabajo en uno de los hospitales que más casos de covid ha tenido. Gracias @metro_madrid, @idiazayuso2019". O cuatro incrédulos: "Es insalubre y vergonzoso ir en metro, con gente pegada a tu espalda y otra persona enfrente. Su irresponsabilidad nos puede costar muchas vidas". O cinco incrédulos: "Pon más trenes y déjate de inventos". O seis incrédulos: "Ni un solo rebrote asociado al transporte público, ¿Cómo demuestras eso, @ignacioaguado? Siento deciros que no somos tan tontos como os pensáis".

Era de esperar que ante tanto desconfiado, Aguado reaccionara con hechos incuestionables: ¿Más trenes y frecuencias más cortas? Mucho mejor que eso: "Reforzamos los dispositivos de control de afluencia de viajeros en @Metro-Madrid con 90 efectivos". E insistía: "No ha habido un rebrote asociado al transporte público en la Comunidad de Madrid y queremos que siga siendo así".  ¿Que cómo puede estar tan seguro? Pues porque no hay rastreadores que lo desmientan. De hecho, es que no hay ni rastreadores. Pero es que hay gente que no se conforma con nada: "Aquí os da igual lo que os digamos los pasajeros... andenes abarrotados a las 7 de la mañana, vagones más de lo mismo... os limitáis a poner personal en el andén berreando que pasemos al fondo....no me quiero imaginar septiembre".

Y ello pese a que no dejan de tomarse medidas o, al menos, se plantean en voz alta, como la apuntada por el viceconsejero de Salud Pública, Antonio Zapatero, de prohibir que se coma y beba en el transporte público. Una gran iniciativa acogida con aplausos: "Estoy llegando a un punto en el que sólo le pido a la @ComunidadMadrid que conozca el sistema de transporte. Comer y beber (excepto agua) lleva prohibido años en el transporte público". Lo siguiente será imitar a Feijóo en Galicia y prohibir que se fume en los vagones.

¿Soluciones inmediatas más allá de que estos sujetos se vayan a su casa o a hacer puñetas si les queda más cerca? Alguna hay ocurrente: "Como no pongáis un segundo piso en los vagones no sé cómo coño mantener la distancia de seguridad, compañeros".  Madrid ha duplicado en un día los contagios, sí, pero ha debido de ser por los bares de copas y por esos jóvenes tan atolondrados que no respetan nada. ¿Y el Metro? "El Metro de Madrid da miedo".