Bocacalle

En la muerte de Esperanza, Madre de Mayo

La madre de Plaza de Mayo de Rosario, Esperanza Pérez Labrador,  falleció el pasado domingo en Madrid a los 89 años de edad. La noticia la dio su hija Manoli, única sobreviviente junto a Esperanza de una familia muy duramente represaliada por el terrorismo de Estado. En 1976 desapareció Miguel Labrador, hijo de Esperanza, y luego fueron torturados y asesinados su esposo Víctor Labrador, su otro hijo Palmiro y la esposa de éste Edith Graciela Koatz.

Estos casos cobraron trascendencia internacional a raíz de las investigaciones de juez Baltasar Garzón, rigiendo aun en Argentina las leyes de impunidad. Es de recordar a este respecto el documentado libro escrito por Garzón y Vicente Romero El alma de los verdugos. Fue precisamente Baltasar Garzón quien presentó en Madrid, el pasado mes de septiembre, el libro que cuenta la vida de Esperanza y lleva por título su nombre, obra del periodista Jesús María Santos.

Se da la circunstancia de que la última presentación de "Esperanza" tuvo lugar en la Casa de las Conchas de Salamanca el pasado 4 de noviembre, en un acto especialmente emotivo para la protagonista, hija de padres salmantinos y residente durante parte de su niñez y juventud en un pueblecito de la Sierra de Francia, del que se fue a Argentina una vez casada.

Esperanza falleció como consecuencia de las complicaciones derivadas de una operación quirúrgica en su corazón, aunque su corazón quede abierto y descrito para siempre en las páginas de su historia, uno de los testimonios más hondos y elocuentes de lo que representó la brutal dictadura de los generales. "Mataron a una juventud hermosa", decía Esperanza, y ella no dejó de recordarla viva en la memoria de su corazón con el ejemplo de su lucha. "No es posible sufrir tanto dolor y mantener la dignidad", dijo de esa Madre de Mayo el juez Garzón.