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Conoce la huella de carbono de tu edificio a golpe de clic

El sector de la construcción es uno de los grandes olvidados cuando hablamos de emisiones de CO2. Tendemos a pensar en el sector del transporte como el gran contaminante, pero el ladrillo no se queda a la zaga. Tanto es así que se estima que el 50% de las emisiones de dióxido de carbono a la atmósfera tiene su origen en la construcción y el uso de los edificios. Huelga decir que, una vez construidos, los edificios son voraces con el medio ambiente, consumiendo el 40% de la energía primaria del planeta y e 75% de la electricidad.

Así las cosas, conocer pormenorizadamente las emisiones de CO2 en cada fase de la edificación supone un paso de gigante en el camino hacia una mayor sostenibilidad. Desde la Escuela Técnica Superior de Ingeniería de la Edificación de la Universidad de Sevilla ya se trabaja intensamente en esta línea. Su grupo de investigador@s lidera un proyecto pionero en Europa para calcular el impacto medioambiental de los edificios residenciales.

OERCO2, que es como se ha bautizado este proyecto financiado por el programa Erasmus+ de la Unión Europea, es una realidad gracias a los esfuerzos conjuntos de el Centro Tecnológico del Mármol, Piedra y Materiales (España), CertiMaC Soc. Cons. a r. L. (Italia), Centro Tecnologico da Ceramica e do Vidro (Portugal), Universitatea Transilvania din Brasov (Rumanía) y la Asociatia Romania Green Building Council (Rumanía).

El proyecto se concreta en una herramienta informática de acceso abierto con la que se puede llegar a calcular la huella de carbono durante todo el proceso, de manera que es posible ir cambiando las diversas variables a lo largo de todo el proceso productivo y reducir su impacto negativo en el medio ambiente. Entre dichas variables destacan desde la elección de los diferentes materiales a los propios métodos constructivos, el uso durante la vida del edificio o, incluso, los sistemas de deconstrucción. A fin de cuentas, el 60% de los residuos sólidos se producen en la construcción y deconstrucción de los edificios (1,3 toneladas por persona al año).

En palabras del profesor de la Universidad de Sevilla y responsable de este proyecto, Jaime Solís, “se trata de trabajar hacia el concepto de construcción sostenible teniendo en cuenta, además, conceptos relacionados con el reciclado y la reutilización de materiales, y poniendo esta herramienta a disposición de todos los agentes implicados en el sector de la construcción como estudiantes, profesionales y los propios usuarios de las viviendas”.

La simplicidad, con una interfaz intuitiva, ha sido una de las máximas a las que se ha prestado especial atención y permite, entre otras funcionalidades, realizara comparaciones de viviendas de características similares desde un punto de vista económico y medioambiental, averiguando cuál es más sostenible. En este sentido, cualquiera puede acceder a esta herramienta online, probada y evaluada por todos los socios del proyecto, que incluye hasta 140 tipologías de edificios residenciales diferentes que pasan por ser las más comúnmente utilizadas en España, Portugal, Italia y Rumania (esencialmente las de cualquier país europeo).