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El Corán que Europa lleva dentro

¿Qué papel ha jugado el Corán en la cultura religiosa e intelectual europea? Para responder a esta pregunta se ha alumbrado un proyecto denominado ‘El Corán europeo’, que analiza este rol tanto en la Europa moderna como medieval, utilizando como fuentes las diversas traducciones de este texto durante todo ese tiempo, desde la Edad Media hasta la Ilustración.

En realidad, no se trata tanto de estudiar el Islam en sí como de investigar con qué finalidad y de qué manera han utilizado los europeos el Corán  en las diversas épocas y lugares. No en vano, de los cristianos a los judíos, pasando por los librepensadores, ateos o, incluso, los mismos musulmanes europeos han incorporado elementos del Corán a su pensamiento.

Al frente del proyecto se encuentra la profesora de investigación del Instituto de Lenguas y Culturas del Mediterráneo y Oriente Próximo (ILC-CCHS, CSIC), Mercedes García-Arenal (historiadora cultural de relaciones con las minorías de historia religiosa de la Universidad Complutense, España), junto a los investigadores John Tolan (historiador medievalista de la Universidad de Nantes, Francia), Roberto Tottoli (islamiscista y filólogo árabe de la  Universidad de Nápoles, Italia) y Jan Loop (experto en historia intelectual y orientalismo europeo de la Universidad de Kent, Reino Unido), y han obtenido una de las prestigiosas Synergy Grants del Consejo Europeo de Investigación (European Research Council, ERC). La concesión de esta beca supone una financiación de unos 10 millones de euros de fondos europeos durante seis años.

Aunque en un principio pensó que no obtendría la beca, lo cierto es que la iniciativa  obtuvo la mayor puntuación de un total de 295 propuestas de investigación. De hecho, únicamente el 9% de los proyectos presentados han sido financiados y éste es el único español entre ellos.

García-Arenal explica que en el contexto actual en el que nos encontramos, cuando se habla del Islam y Europa “con mucha carga ideológica y poco conocimiento”, el enfoque del proyecto captó la atención de los evaluadores de la Comisión Europea. Tal y como señala la investigadora española, el estudio que se llevará a cabo, no sólo se realizará evidenciando que el Corán se ha utilizado a lo largo del tiempo “como medio de polémica contra los musulmanes, sino también para la búsqueda de un monoteísmo más depurado, para los argumentos en contra de la Trinidad que usan los protestantes frente al catolicismo, para la búsqueda de relatos bíblicos en posibles fuentes árabes que sean contemporáneas a textos apócrifos bíblicos, etc.”.

A pesar de esa corriente ignorante y xenófoba creciente en Europa con motivo de la mal llamada crisis de refugiados –no hay tal crisis, pues Europa tiene recursos de sobra para acoger a quienes han sido expulsados de sus países por Occidente-, el Viejo Continente lleva impreso del Corán mucho más de lo que se nos ha querido hacer ver. A pesar de las presiones políticas y religiosas, el Corán fue un instrumento muy útil para que estudiosos, filósofos, teólogos y escritores europeos abordaran algunas de sus preocupaciones y preguntas más importantes. John Toland, Montesquieu, Rousseau y Voltaire son solo algunos de los autores más famosos que utilizaron el Corán y su conocimiento sobre el Islam para reflexionar sobre temas domésticos.

A lo largo de los seis años en los que se extenderá el proyecto, se desarrollará una base de datos geolocalizada sobre manuscritos, traducciones y otros documentos relacionados con la investigación, congresos y seminarios internacionales, así como la publicación de tesis doctorales, monografías y artículos científicos.

Una vez que concluya el proyecto, sus resultados serán compartidos con un enfoque divulgativo que traspase el ámbito académico de investigación, tales como exposiciones sobre el papel del Corán en el patrimonio cultural europeo de la Biblioteca Nacional de Madrid, en la British Library de Londres o el Institut du Pluralisme Religieux et de l’Athéisme de Nantes, entre otros. No sólo eso, sino que el objetivo es que también los frutos de la investigación también sirvan para generar materiales educativos para Educación Secundaria.