Otras miradas

Los bancos deben tomar la iniciativa y abordar la emergencia climática

Sandra Castañeda

Directora de Desarrollo Corporativo de Triodos Bank

Las temperaturas extremas, el aumento del nivel del mar, las lluvias torrenciales o las sequías cada vez más frecuentes e intensas ponen en evidencia que el calentamiento global afecta ya a los ecosistemas naturales y humanos de todo el mundo y debilitan la capacidad del planeta de mantener la vida, incrementan la desigualdad y ponen en riesgo la economía.

Para limitar la subida de temperaturas al umbral marcado por los científicos (un máximo de 1,5°C) el mundo debe reducir radicalmente sus emisiones de CO2 de manera urgente. No podemos perder más tiempo y desde el sector financiero tenemos que coliderar esa transición.

En 1980 Triodos Bank se puso en marcha como primer banco ético, cuya inversión se dirige únicamente a iniciativas sostenibles. Nuestro porfolio no incluye activos fósiles. Es el momento de que las entidades financieras den un paso firme hacia la descarbonización de sus carteras y la financiación de emprendedores y organizaciones comprometidas con las principales cuestiones sociales y ecológicas. Triodos Bank lleva cuatro décadas demostrando que es posible. Compartimos nuestra experiencia con otras entidades y formamos parte de iniciativas pioneras que están ayudando a que se den pasos en esa dirección. El proyecto europeo EeMAP sobre hipotecas verdes es un caso concreto relacionado con la estandarización de nuevos modelos de financiación de la vivienda sostenible, así como haber medido y publicado la huella de carbono de nuestra cartera de préstamos e inversiones en 2018 con la herramienta PCAF.

Según el informe de 2018 del Grupo de Expertos de Alto Nivel sobre Financiación Sostenible, se necesita una inversión de 11,2 billones de euros para cumplir la política energética europea para 2030 y los objetivos del Acuerdo de París. Como la mayor parte de la financiación de proyectos de transición energética procede de las entidades financieras, desde Triodos Bank proponemos medidas concretas para impulsar que el reto medioambiental esté presente en el modelo de negocio y gestión del sector:

  • Situar los riesgos del cambio climático y su gestión como cuestión clave para los consejos de administración.
  • Mejorar el atractivo de inversión de los proyectos, para lo que es precisa una regulación coherente y sin obstáculos en materia de transición energética, y que el sistema de precios tenga en cuenta los costes reales derivados de la producción y el consumo insostenibles.
  • Crear instrumentos financieros que permitan materializar la transición energética, incluyendo sistemas energéticos más descentralizados y proyectos poco convencionales, junto con las energías renovables.

Por supuesto, el sector financiero no es el único responsable de realizar este cambio. Además de la determinada acción los sectores productivos (energía, transporte, construcción, agricultura, etc.), es esencial que se adopten políticas públicas alineadas que actúen también como motor de la transición energética. Instamos a los gobiernos a que desarrollen planes ambiciosos y rigurosos para eliminar gradualmente la industria de los combustibles fósiles, que incluyan el aumento de los precios del CO2 y el fin a las subvenciones (implícitas) de los mismos. Igualmente, deben reforzar la regulación sobre la reducción de las emisiones de CO2, que derivará en una mayor eficiencia energética en vivienda y transporte, por ejemplo.

El mundo es testigo de la adopción de resoluciones cada vez más positivas para combatir el cambio climático, desde iniciativas escolares hasta medidas adoptadas por los bancos centrales, los gobiernos y la comunidad empresarial. Son muchos los actores que se han dado cuenta de la relevancia de estas decisiones y han compartido su deseo de realizar cambios urgentes. A pesar de las protestas populares, las emisiones mundiales siguen aumentando. Es un desafío de todos ante el que tenemos que actuar con determinación y autenticidad.