Otras miradas

María, te queremos cerca

Javier García

Secretario de Comunicación de Podemos Andalucía

La candidata María Márquez.- PODEMOS.INFO

Reconozco que no la conocía. La primera vez que la vi fue hace años en un acto electoral en el Teatro Távora y rápidamente llamó mi atención. Me sorprendió gratamente el estilo. Era diferente. Alejada de todos los registros mitineros habidos y por haber, María Márquez hablaba del sentido de las palabras, auscultando los conceptos con soltura y sencillez y abriendo los significados hasta hacerlos comprensibles a la masa humana que llenábamos aquel mítico espacio sevillano.

Recuerdo que lo comenté con mis compañeros del círculo casco antiguo: "Esto es diferente, novedoso, fresco". Era un directo culto, con profundidad y mensaje, y al mismo tiempo, cercano. De su interior brotaba una enorme fuerza de convicción que contrastaba con su aparente fragilidad. María desgranaba los temas con la fluidez verbal de una profesora acostumbrada a lidiar con  el exigente palco universitario. No en vano en la evaluación de los propios educandos quedó segunda en valoración en toda la Universidad.

Y esto es un rasgo característico de María: su capacidad de trabajo. Es incansable. Nunca la verás sobrevolando por encima de un tema, ella profundiza y abarca todas las variantes hasta dominar el conjunto y llegar a las raíces. Su capacidad de aprendizaje emana directamente de una inagotable curiosidad intelectual.

Sumado a la honestidad de alguien que cree en lo que hace y que disfruta con ello, siempre he observado en ella una militancia visceral por la verdad y la justicia, por hacer las cosas bien hechas, por que todo funcione acorde a unos principios y criterios democráticamente establecidos. Y ahí María no se casaba con nadie.

El día que dejó su acta en el Congreso fue un día triste para Podemos. Pude hablar con ella varias horas y me dejó claro su compromiso con un proyecto en el que sigue militando y que va a continuar defendiendo. Y esta es otra cualidad de María: su lealtad inquebrantable con una indignación que se tornó en alternativa.

Porque María -como mucha otra gente que era muy sensible a todo lo que pasaba pero nunca llegó a militar- despertó a la vida política a raíz del terremoto de un 15M que cambió su vida y la de millones de personas. Y se inscribió en Podemos desde el minuto 1 de su creación.

El Podemos que generó esperanza e ilusión en millones de personas que dejaron el resistencialismo para abrazar el Sí Se Puede, para construir un proyecto amable de mayorías que uniera la fuerza de la gente mirando hacia la transformación social.

Hoy, ese proyecto tan joven, rompiendo moldes, es una anomalía histórica en el contexto internacional. Nunca antes un partido del populismo transformador en tan poco tiempo de existencia alcanzó el BOE. Y este logro colectivo se debe a gente como María, que sin necesidad alguna, dio el paso.

Muchas veces las izquierdas, sobrepasadas por los tacticismos del día a día, perdemos la mirada larga de los procesos y los contornos. Hace falta pararse de vez en cuando para no perder perspectiva. Y sobre todo, huir de la tentación endogámica, cual Saturno, de devorar a nuestros propios hijos.

Mucho hay que aprender de gente que se lanza al difícil ruedo de la política desde las más altas convicciones. No dejaremos que se nos vaya muy lejos, porque la queremos cerca.