Otras miradas

España os pide perdón

'España os pide perdón'
'España os pide perdón'

Llevamos días asistiendo a un triste y desesperado intento de los máximos representantes de la ultraderecha del país de reinventar la historia, algunos dulcificando matanzas, ocultando parte de la historia y otros mintiendo descaradamente al afirmar que la hispanidad únicamente llevó "libertad, paz y prosperidad" a América y "ha sido lo mejor que haya hecho nunca ninguna nación". Tres pilares del ultraconservadurismo patrio como Osborne, Ayuso y Abascal han menospreciado al propio Papa con elogios como "cretino" o "bocazas" por mostrar arrepentimiento y asumir la culpa del catolicismo en el mayor genocidio de la historia.

El 12 de octubre de 1492 representa el inicio del mayor exterminio de la historia con más de ochenta millones de seres humanos asesinados y más de veinte millones esclavizados. 529 años después seguimos celebrando aquel día sangriento, lejos de mostrar arrepentimiento o asumir culpa alguna, llenamos los balcones de banderas, proclamas, desfiles militares y aviones de combate en el cielo. La ceguera autoinflingida había sido la actitud habitual ante estos acontecimientos, y si no podía ser peor, ahora la ceguera ha derivado en una historia reinventada al gusto de unos pocos. Durante años han mostrado un respeto nulo por la memoria y únicamente son capaces de mirar al pasado para tergiversarlo.

'España os pide perdón'
'España os pide perdón'

España os pide perdón es una obra activada en veintidós espacios de arte, galerías, museos de arte contemporáneo y calles de ciudades como La Habana, Ciudad de México, Bogotá, Lima, Caracas, Buenos Aires, Santiago de Chile, Ciudad de Guatemala, Montevideo, La Paz, Ciudad de Panamá, Tegucigalpa, Santo Domingo, Quito o Cuenca, entre otras. Desde el año 2018 hasta hoy, mediante cartelería en las calles de las ciudades colonizadas e instalaciones, pancartas, anuncios, performance y pintadas en las propias fachadas de los museos más importantes de cada capital latinoamericana.

En la primera acción llevada a cabo en la ciudad de Bogotá, durante un espacio de tiempo superior a las cuatro horas, llevamos a cabo la lectura performativa de un texto de noventa y dos hojas, en la que se escuchaba de forma continua y reiterada la cita España os pide perdón. Dos meses más tarde, invitados por el Museo de la Ciudad de México, instalamos una lona con la misma oración en la fachada. El lienzo fue retirado un mes después y a continuación el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, realizó una rueda de prensa donde exigió públicamente el perdón de España. Otorgando al arte el poder de herramienta transformadora y útil.

'España os pide perdón'
'España os pide perdón'

El día de hoy hemos decidido volver a instalar mil carteles nuevos en tres capitales latinoamericanas. Una obra que seguirá siendo necesaria como detonante o activante de un posicionamiento crítico. Curioso que un país denominado como "uno de lo más católicos del mundo" huya del término perdón y se aleje de cualquier idea de reparación.

España os pide perdón surgió y causó efecto como una obra provocadora desde ambas lecturas posibles. Miles de defensores del día de la hispanidad coparon las redes hablando de leyendas negras, canibales y amor católico, y otras voces, mucho más interesantes, exigían actos reparatorios, devolución de oro y no quedarse en una tangecial petición de perdón pública. La idea de perdón es católica, por eso con estas cuatro palabras muy bien pensadas, se abría un debate que posibilitaba posicionarse. De hecho una de las utilidades del arte debe ser esa, el posibilitar al espectador crear un posicionamiento. España es un país sin memoria colectiva, histórica y sin capacidad de mover un solo dedo hacia la reparación. Por ese motivo, el arte debe suponer un posicionamiento político que incentive un debate social. Un amplio debate social ayuda y posibilita una construcción y reparación colectiva, al contrario que dejar hechos históricos terribles sin resarcir o muy mal resueltos, como la ley de Amnistía de 1977.

Cientos de monumentos, conventos y edificios que representan la masacre han amanecido con un cartel, pintada o instalación de España os pide perdón en ellos, no como acto reparador, que ni se acerca a los pasos reales que deberían darse para crear un auténtico acto de desagravio, pero si como una pequeña luz que revela un posicionamiento contrario a las atrocidades que debemos escuchar de los líderes políticos estos días que defienden a ultranza los actos genocidas con una capa a la espalda de supuesta y orgullosa españolidad.

'España os pide perdón'
'España os pide perdón'

A los que insisten que no se debe mirar atrás, porque hace ya más de quinientos años, hay que ser consciente de que la colonización y el saqueo continua hoy con la complicidad de las empresas extractivistas y de los Estados derivados de la colonización. Mientras se masacra, extermina y acorrala a los pueblos originarios que resisten. Y negar ese pasado por lejano, es cobarde y miserable, más aún cuando el día de celebración de la patria española es el día de la muerte y la destrucción.

El 12 de octubre no se descubrió nada ni a nadie. Empezó una conquista, que provocó el exterminio de millones de personas creando una jerarquía racial y el mayor saqueo de la historia. 12 de octubre, nada que celebrar. ¡Kachkaniraqmi! ¡Marichiwew!