Otras miradas

Los bulos sobre la justicia feminista

Ana Bernal-Triviño

El decano del Colegio de Abogados de Madrid, José María Alonso, interviene en un desayuno jurídico del Colegio de Abogados de Madrid, en la Biblioteca del Colegio de Abogados de Madrid, a 20 de enero de 2022, en Madrid, (España).- EUROPA PRESS

Hace unos días, el Decano de Abogados de Madrid, sostuvo en una charla ante la Ministra de Igualdad, Irene Montero, que "no estaba de acuerdo" en tener "una justicia feminista, como no estoy de acuerdo en que tengamos que tener una justicia machista; tenemos que tener una justicia independiente". Antes, había indicado que el Colegio de Abogados estaría "al lado de la igualdad, de la lucha contra la violencia de género, de la protección de las mujeres maltratadas y de la no discriminación". Días más tarde, matizó sus palabras como un error. Lo que no se puede es decir una cosa y la otra.

El problema es que esto no es solo la declaración de una persona. Es el mismo prejuicio que, de forma automática, sostienen otras muchas. Hablamos ahora de desinformación y fake news como si fuera nuevo, cuando el feminismo lleva siglos de desinformación a cuestas para desprestigiar y estigmatizar. La falta de conocimiento y la falta de memoria histórica feminista produce reflexiones de este tipo que nos llevan, una y otra vez, a tener paciencia y a tener que hacer pedagogía cada día.

- ¿Machismo y feminismo son lo mismo? No. No son dos extremos. El machismo es cultura y educación. El feminismo es una filosofía que promueve la igualdad entre hombres y mujeres porque hay una desigualdad previa. Comparar a un machismo que mata con un feminismo que salva es un despropósito.

- ¿La justicia feminista sería injusta? No. Es que precisamente si no tiene visión de género no es justicia (a secas) porque sigue ahondando en la desigualdad. Cuando la perspectiva de género no está en los casos de violencia machista se produce una injusticia. Si no fuera justa no habría sentencias expresas del Tribunal Supremo donde se aplica la perspectiva de género (mayo de 2018), así como no se crearían órganos como el Observatorio Contra la Violencia Doméstica y de Género integrado por el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), la Fiscalía General del Estado, el Consejo General de la Abogacía Española y el Consejo General de Procuradores de España y algunos ministerios.

- ¿La justicia feminista no está permitida? Al revés, es lo que nos exige la CEDAW  de 1979 (art. 15) o el Convenio de Estambul (art. 4). Y se debe hacer caso a estos ordenamientos porque así está recogido en la Constitución (artículo 96). Además, la Ley de Igualdad de 2007 recoge el derecho a una tutela judicial efectiva. Es decir, a través de los ordenamientos y leyes se le ordena a la justicia que contemple la desigualdad previa para corregirla.

- ¿Las leyes específicas para las mujeres discriminan a los hombres? No. El Convenio de Estambul reconoce que "las medidas específicas necesarias para prevenir y proteger a las mujeres contra la violencia por razones de género no se consideran discriminatorias". El Tribunal Constitucional avaló en 2008 la ley de Violencia de Género. 

- ¿Las leyes a favor de la mujer atacan la presunción de inocencia de los hombres? No. El Tribunal Constitucional no hubiese permitido ninguna ley que vulnere la presunción, como derecho fundamental. Las mujeres que denuncian son las que tienen que demostrar los hechos, y no hay inversión de la carga de la prueba. Eso sí, el denunciado puede callar o mentir sin consecuencias, mientras que ella deberá decir la verdad o incurriría en un delito de falso testimonio.

- ¿La justicia machista qué provoca? Muertes, más agresiones, impunidad de delitos y violencia institucional, porque en su defecto es el Estado el que abandona a las víctimas. Sobre violencia institucional, recordemos los casos de  Angela González Carreño, donde se condena por primera vez a España por violencia institucional, y el caso de Itziar Prats, donde el propio Estado reconoce los fallos en cadena que ocasionaron que un padre asesinara a sus dos hijas. Y la ONU ya ha dado cinco avisos a la justicia española por seguir aplicando el falso Síndrome de Alienación Parental (SAP).

- ¿La justicia feminista solo ayuda a las mujeres? Ayuda a las mujeres que sufren violencia, pero también a sus hijas e hijos (varones, por cierto). Y, en definitiva, la mayor igualdad que se impulse desde la instituciones produce más beneficio social.  

Eso sí. Para que haya justicia feminista deben escucharse los informes psicosociales y que esos informes negativos contra las madres protectoras que salen de algunos puntos de encuentro no se repitan y que dejen de aplicarse prejuicios machistas o falsos SAP (advertido ya por el Consejo General de Poder Judicial y la ONU). Lo sorprendente es que aún hoy haya quien se escandalice por hablar de justicia feminista pero normalicen a diario la justicia machista. Una muestra más de lo que vale nuestra vida.