Otras miradas

El cuento del 2% en defensa: Pelotazos inmobiliarios

Alicia Valdés

Durante meses, hemos sido bombardeadas con un mensaje que alertaba de la necesidad de un aumento en el gasto en defensa. La Guerra en Ucrania se presentaba a través de un relato del miedo que buscaba construir en la opinión pública el apoyo a cumplir con el compromiso adquirido por el Estado Español con la OTAN de alcanzar el 2% del PIB en defensa. Un acuerdo que se desestimaba como innecesario por el interés de dedicar ese dinero a partidas como investigación o educación. Sin embargo, en los últimos meses, el relato oficial cambia de dirección y establece como prioritario el aumento del presupuesto en Defensa, como algo vital para garantizar la paz en nuestro país.

En este dibujar un horizonte en el que la guerra aparece como amenaza posible y presente constantemente en nuestras políticas de exterior, se garantizaba también que el aumento de inversión en Defensa no iría en detrimento de otros servicios públicos. Sin embargo, los meses de verano suelen ser un momento para la firma de acuerdos y contratos que buscan pasar inadvertidos por el poco apoyo ciudadano que obtendrían. Por ello, las vacaciones se convierten en el momento perfecto para esquivar el descontento de una ciudadanía que, en muchos casos, se encuentra deslocalizada. Esta estrategia es bien sabida por políticos que, en busca de un trato que contente a Madrid, han vuelto a utilizar el tiempo estival para, de nuevo, poner de rodillas a la ciudadanía de zonas empobrecidas y vaciadas por políticas que llevan décadas poniendo en el centro de la decisión a ciudades como Madrid y Barcelona.

Esta estrategia de expolio a la periferia en el periodo estival está siendo una de las grandes características de las decisiones tomadas por Defensa en su campaña por aumentar sus arcas. Sin ir más lejos, dos grandes operaciones urbanísticas en las que Defensa actúa como principal interesado han sido cerradas en las últimas semanas. Esta celeridad, poca información ciudadana, así como la nula atención a las peticiones o intereses de la ciudadanía, sitúan estas operaciones más cerca de una especulación con tufillo a burbuja y pelotazo urbanístico que a formas lícitas y democráticas. Un ejemplo es la Operación Campamento, la cual supone la compra del 51% de los terrenos de esa zona por parte de Vivienda a Defensa. Sin embargo, esta no es la única operación en la que la especulación inmobiliaria con terrenos edificables con propiedad de Defensa. El 22 de julio, en Oviedo, tenía lugar la firma de uno de los más vergonzosos tratos de especulación urbanística pública.

La semana pasada, Barbón, el presidente socialista de Asturies, hacía público el inminente cierre de un plan para la recuperación de los terrenos pertenecientes a la antigua fábrica de armas de la Vega, situada en Uviéu. Un plan que muchos sectores de la ciudadanía, en concreto el cultural, llevaban esperando y pidiendo desde hace años con el objetivo de que ese espacio pudiera consolidarse como un espacio cultural, al igual que lo hiciera la Laboral en Xixón siguiendo a la estela de espacios como Fabra i Coats en Barcelona o el Matadero en Madrid. Sin embargo, tras no dar ningún detalle sobre los planes para los terrenos de La Vega, la prensa autonómica fue haciendo públicos diferentes detalles de un proyecto más parecido a un pelotazo urbanístico que a un plan de inversión en vivienda pública.


Quizás una de las grandes excentricidades de este proyecto sea la construcción de 100.000 metros cuadrados de viviendas sobre una superficie de 15.000 metros cuadraros, algo que equivale a la construcción de un edificio de 25 plantas en la capital de una comunidad autónoma que, lejos de ver aumentada su población, baja cada año. Este interés por la construcción de vivienda respondería así a la voluntad de Defensa por sacar un claro beneficio económico en esta reversión de terrenos. El sábado, muchas nos concentrábamos ante la fábrica de la Vega para hacer presión contra la decisión tomada entre el Alcalde de Oviedo (PP) El Presidente de Asturies (PSOE) y la Ministra de Defensa (PSOE). Una pregunta que me rondaba era quién vivirá en esos pisos si muchas de nuestras familias y nosotras mismas vivíamos en otras comunidades debido a la falta de salidas laborales que ofrece a día de hoy Asturies. Quizás, esta sea otra de las cuestiones a resaltar en esta estrategia de pelotazo urbanístico a cambio de esa piedra filosofal que hoy se presenta en forma de un 2% en Defensa. ¿A dónde irá a parar ese dinero? ¿A la industria armamentística española que también vende armas a Arabia Saudí en un sangriento y desigual ataque a Yemen? ¿O quizás vaya a la industria norteamericana dedicada y especializada en armas de guerra? ¿Por qué no potenciar la cultura y el patrimonio en una ciudad que ya ha visto cómo su patrimonio se ha desplomado en las últimas décadas a cambio de construcciones ilógicas como el vacío centro comercial que vino a sustituir la histórica estación del Vasco?

El aumento de las arcas de Defensa supone así una estrategia que vuelven a poner en boga las políticas urbanísticas que acabaron con nuestra economía. De nuevo, la economía de guerra parece beneficiar a unos pocos.