Trabajar cansa

¿Esta era la reconstrucción de Gaza?

                             

"El verdadero punto muerto con los palestinos no es la ocupación ni los asentamientos. Hoy ya es un conflicto religioso." -Avigdor Lieberman, ministro de Exteriores de Israel- 

                                

 Si alguien creía que el sufrimiento de los palestinos había tocado techo tras los ataques israelíes de meses atrás, desengáñese. Una vez más se comprueba que todo puede ir a peor en Palestina, y no ha dejado de empeorar, por mucha conferencia de donantes y promesas de reconstrucción.

Tras los millones prometidos, nada ha cambiado. O sí: ahora están peor. Las fronteras siguen cerradas y el bloqueo se ha endurecido más aún, según acaba de denunciar el director de la agencia de la ONU para los refugiados en Gaza. Los casos de desnutrición infantil se multiplican, y los heridos por los bombardeos carecen de un mínimo sanitario.

El gobierno israelí también está poniendo todo de su parte: tras nombrar un ultra al frente de Exteriores –incluso un país cercano como Egipto se niega a recibirlo, imagínense cómo va a contribuir a mejorar las relaciones en la región-, en Jerusalén Este siguen demoliendo viviendas palestinas y construyendo asentamientos, debilitando de paso más aún a la Autoridad Palestina.

¿Qué más cabe esperar? ¿Queda algo peor para los palestinos? Sí, claro. Todavía pueden sufrir nuevos ataques, de remate. Total, ya dijo el otro día el ministro de Defensa, Ehud Barak, que el ejército israelí es uno de los más éticos del mundo. Pero tranquilos, palestinos, que ya va Obama y lo arregla en un rato.