Trabajar cansa

Para ti, que eres joven

"Cambiemos el olor a rancio y antiguo de Rodríguez Zapatero por el olor a futuro, progreso y oportunidades de Mariano Rajoy." -Nacho Uriarte, presidente de Nuevas Generaciones-

                    

¿Para qué sirve la rama juvenil de un partido político? Me lo pregunto tras ver la convención que montaron el fin de semana las Nuevas Generaciones del PP para celebrar sus treinta años, y que ha quedado más como escenario del habitual mitin dominical de Rajoy que otra cosa.

¿Para qué sirven entonces? Al margen de las inmejorables intenciones que declaran los estatutos de cualquiera de estas organizaciones, podemos pensar en varias utilidades. Una, la más visible, sería rejuvenecer los partidos, dando un aire juvenil a unos aparatos rígidos y grises, rompiendo el tópico de que los jóvenes pasan de política. De hecho, una de sus funciones más conocidas es la de aportar figurantes a la trasera de los mítines de sus mayores, sobre todo en campaña. Esos chavales tan telegénicos que aplauden, ríen y agitan banderas.

Cabría pensar también que funcionan como cantera de los partidos, donde se forman los futuros cuadros que el día de mañana cogerán el relevo. Sin embargo, si echamos un vistazo a los últimos dirigentes de las ramas juveniles de populares y socialistas, vemos que no han llegado muy lejos una vez alcanzada la edad para sentarse a la mesa de los mayores. Con alguna excepción –Loyola de Palacio, primera presidenta de Nuevas Generaciones-, los demás se han convertido en discretos concejales o diputados, haciendo de la política no ya su vocación sino su profesión.

¿Entonces? ¿Acaso sirven, como declaran en sus principios, para recoger las inquietudes de los más jóvenes y elaborar propuestas políticas para ellos, que sean asumidas por los mayores? ¿Son una especie de think tank donde se concentra la sensibilidad juvenil del partido? Pues tampoco lo veo. Si atendemos a las propuestas salidas de la convención de los popularines, vemos cómo repiten mecánicamente las del PP adulto, sólo que añadiendo la coletilla de "a los menores de 30 años". Entre otras medidas, proponen que los jóvenes puedan comprar un ordenador sin IVA. Lo mismo que ofrecía una cadena de tiendas este fin de semana en su publicidad.