Adopta un perro, que lo matan, y otras patrañas caninas

Las alertas falsas sobre perros de distintas razas que van a ser sacrificados de manera inminente surgen cada cierto tiempo desde hace años, especialmente en Facebook. Junto a una conmovedora foto cualquiera, robada en redes sociales o sacada del buscador de Google, un texto alarmante anima a adoptar rápidamente huskies, labradores, dálmatas y demás perros de raza, nunca chuchos, para evitar su muerte segura.

Las prisas vienen casi siempre porque el supuesto cierre de la protectora donde se encuentran los perros es ya. Protectora muy poco protectora, porque cierran y la única solución que se les ocurre es matar a cachorros de raza sanos.

Si estos anuncios fuesen ciertos, habrían echado el cierre ya docenas de protectoras asesinas de media España y habrían sido sacrificados cientos de perros. También en América. Ponen un número de teléfono de contacto -hay muchos- y los nombres de varias personas. Y ni existen los números, que suelen estar inhabilitados; ni las personas de contacto y mucho menos los perros.

Diga 33

No se sabe por qué, pero en los más de diez años que estos bulos llevan rulando por Internet, 33 es el número más habitual de perros que van a morir si no los adoptas, tanto en España como allende los mares. Pero, según en qué anuncio, podemos encontrar entre 6 y 236 indefensos perrillos esperando amo.

Mónica y Helena, con y sin H pero más con H, son los nombres de los contactos más usados. También está Roberto o un tal Juan Pablo Jaramillo, aunque con ese nombre solo he encontrado en Internet a un joven youtuber colombiano con más de cinco millones de visitas en un vídeo en el que sale del armario.

Me preguntaba para qué hacen estos falsos anuncios, pero no veo posibles objetivos más allá de la satisfacción del autor por su momento de gloria en forma de compartidos de su obra. Eso o que prepare la falsa alerta incluyendo el teléfono de algún ‘amigo’ enemigo para tocarle las narices. Como le pasó a la protectora Os Palleiros, que se vio obligada a desmentir que fuera a sacrificar perros después de recibir llamadas de todas partes de España e Hispanoamérica.

Verdades a medias

La proliferación de falsos anuncios de adopción de perros ha propiciado que se reduzca considerablemente la publicación de anuncios verdaderos, que ahora acaparan las protectoras. Hay anuncios ciertos de adopciones de perros y a veces son difíciles de distinguir de los falsos, porque anunciantes y farsantes se expresan de la misma manera, también en la amenaza de muerte de los animales.

Este anuncio de los “perretes”, por ejemplo, fue cierto en 2016 y evitó la muerte de muchos perros. Verne afirmaba entonces que “en menos de una semana, un mensaje de Twitter (ahora protegido por privacidad) alcanzó los 9.000 retuits y movilizó a cientos de personas para salvar a los animales de la perrera de Hellín (Albacete)”. Pero si ese anuncio se hubiera compartido este año, el desfase temporal habría convertido un anuncio que fue cierto hace tiempo en algo similar a un bulo.

Se siguen viendo anuncios de adopciones caninas verdaderos hace años y ahora desfasados con el tiempo. Si permanecen en Internet como actuales es porque miles de personas comparten alegremente cualquier cosa sin comprobar si es verdad.

Algunos de los anuncios de falsas adopciones o muerte llevan una década dando vueltas, toda una vida para un perro. Como esta foto de dálmatas que se comparte ahora de nuevo. Está fechada el 22 de marzo. No sabemos de qué año, pero aunque fuera de 2017, han pasado más de siete meses, ya habrán sacrificado a los cachorros.

Pero no. No se sacrifican perros de raza así como así. Sobre todo porque podrían venderse por cientos de euros. Otra cosa son los pobres chuchos. En cualquier caso, para adoptar un perro se debe contactar con una protectora y siempre por sus canales oficiales.

El bulo de romper la ventanilla

Los canes protagonizan otro bulo que dice que se puede romper la ventanilla de un coche para liberar a un perro si hace mucho calor. Y por poder, se puede, pero hacerlo podría ser considerado un delito de leve a grave.

Este bulo surgió el pasado mayo y lo desmintió la Policía Nacional, que anima a que se les llame a ellos en un caso así, sin romper ventanillas.

El citado “artículo 54 del Código Penal” está puesto a voleo y el autor quiere que su bulo se copie/pegue en Facebook, no que se comparta, porque si se comparte sigue saliendo su nombre, y si se copia/pega no. Así parece obra de otro en todos los casos.

El bulo de los perros drogados

También este año, en agosto, la Guardia Civil reaccionó en su Twitter a un viejo bulo que afirma que a los perros policías se les droga para adiestarlos, y se les dan raciones de explosivos y cebos envenenados.

Por cierto, existe una organización llamada Héroes de 4 patas que gestiona la adopción de perros policía jubilados. Pero a los “agentes caninos” no se les droga ni se les dan cosas raras para adiestrarlos. Aprenden jugando y luego saben que tienen un objetivo y que reciben un premio si lo logran. Un premio que puede ser comida o su juguete favorito. Drogas no.