Opinion · Ciudadano autosuficiente

Diez cosas que harás por primera vez en 2018

Bueno, o tal vez el año siguiente, o el que sigue al siguiente. Pero, si Dios te da salud, terminarás por hacerlas, por la cuenta que nos trae a todos (a tí, a los demás y al planeta en el que vivimos)

Devolver el casco
Llevarás una bolsa con botellas, frascos y envases variados a la tienda y te darán por todo ello unos cuantos euros (por ejemplo, dos euros por unidad). De esta forma, evitamos de un plumazo la gran acumulación de residuos en contenedores y cubos callejeros. Y ya no tendrás que llevar los envases al contenedor amarillo.

Producir tu propia energía eléctrica
Sí, es posible, a pesar del impuesto al sol y otros palos en las ruedas del autoconsumo. Solo necesitas uno o dos paneles fotovoltaicos no muy grandes y algunos aparatos para regular y medir la energía producida y consumida. Si vives en un edificio con más vecinos, que es lo más común, tendrás más dificultades pero también es posible.

Ir a tus obligaciones en un vehículo eléctrico compartido
En 2018, saldrás a la calle, pulsarás distraídamente un botón en tu smartphone, localizarás el vehículo disponible más cercano, que estará a unos metros de distancia, abrirás la puerta, conducirás a tu destino (o ni siquiera eso, si el coche es autónomo), aparcarás y te olvidarás de que existen coches en el mundo… hasta que vuelvas a necesitar uno.

Leer con atención las etiquetas ecológicas
Ya no tendrás que fiarte de lo que te diga el vendedor o alquilador de tu futura casa. Lo primero que harás es examinar la etiqueta energética de la vivienda y luego indagar sobre sus sistemas de iluminación, climatización, agua caliente, etc., lo que implicará leer unas cuantas etiquetas energéticas más.

Pagar solamente por la basura que produces
Y no por el tamaño de tu casa, como se suele establecer ahora el pago de la tasa de residuos urbanos. Hay varios sistemas en marcha (contenedores con llave, recogida puerta a puerta). Olvídate del actual sistema de “dispara y olvida” o “tira la bolsa y desaparece”. Cuanto menos basura produzcas, menos pagarás.

Decir adiós a la comida basura
No es nada difícil, solo necesitas unos buenos libros de recetas y un mercado cercano para abastecerte de productos frescos y de temporada. Dirás adiós a la comida llena de aditivos, aceite de palma y saborizantes y entrarás en una nueva dimensión de placer gastronómico, mucho más sano y seguramente más barato que la opción de comida ultraprocesada. Dos cosas más que harás en 2018, sí o sí: decir adiós al azúcar a todas horas y probar el vegetarianismo.

Contratar electricidad verde
Es verdad que la energía eléctrica que llega a nuestras casas procede de una piscina común donde se mezcla la de todos los orígenes –nuclear, carbón, gas y renovables. Pero al contratar electricidad 100% renovable certificada impulsas la producción sostenible de energía y que las compañías fabricantes abandonen más rápidamente las opciones fósiles y nuclear.

Caminar y usar la bicicleta
Sí 2018 será el año en que moverás las piernas para desplazarte de un sitio a otro, un medio de transporte inventado hace millones de años y lleno de ventajas. Para caminar no necesitas más que unos buenos zapatos, y para lo otro necesitas una bicicleta, nueva o de segunda mano, eléctrica si en tu lugar de residencia hay demasiadas cuestas.

Cultivar un jardín, o unas pocas macetas en una terraza
En 2018 harás por fin algo que llevas tiempo postergando: hacerte agricultor. No necesitas hectáreas de terreno, una sola maceta es suficiente. Instala y cuida unas cuantas plantas en tu balcón, terraza o alféizar de ventana. Mejorarás el paisaje de tu calle y alegrarás la vida a tus vecinos, además de la tuya.

Pagar el impuesto a la huella ecológica
No todo iban a ser buenas noticias, macetas y buena comida. El impuesto a la huella ecológica se acerca inexorablemente. Ya pagamos varios impuestos en la misma dirección (por ejemplo el de matriculación para coches grandes, o el impuesto a la gasolina, o la sobretasa al sobreconsumo de agua, etc.). Pero esto será diferente, será un impuesto al estilo de vida derrochador. Pero no te preocupes, sólo una minoría lleva un estilo de vida así, los demás vamos tirando solamente.