El empleo tiene tanta calidad como Báñez de ministra

Fátima Báñez, ministra de Empleo y Seguridad Social: “El empleo que llega es de más calidad que el que se fue”. Una semana después, la realidad nos ha dicho que hemos tenido el peor mes de agosto en términos de empleo desde que arrancó la crisis. Como dato aún más demoledor para dejar a Báñez, bien como una cínica, bien como una mentirosa, sólo el último día de agosto, perdieron su trabajo más de 313.000 personas. Esa es la calidad del empleo de la que presume el Partido Popular.

Bastaría con el párrafo anterior para transmitir la idea que persigo. Del mismo modo que sucede en tantos otros asuntos, en todo lo que se refiere a la creación de empleo, el Gobierno manipula la realidad, nos miente. Mariano Rajoy llegó a La Moncloa prometiendo la creación de medio millón de empleos al año, hasta alcanzar los dos millones al final de la legislatura.

La realidad, según los datos de la Encuesta de Población Activa (EPA) es que mientras hay 1,3 millones de empleos temporales y/o parciales (buena parte de ellos, contratos basura), los empleos fijos de jornada completa se han recortado en nada menos que 300.000.

Los datos del pasado mes de agosto demuestran que algo no se está haciendo bien: aumento del desempleo en más de 46.000 personas, hasta alcanzar un total de casi 3,4 millones y el peor dato de afiliación a la Seguridad Social desde 2008 (casi 180.000 afiliados menos). Datos objetivos que tendrían que hacer que a Báñez se le cayera la cara de vergüenza, no sólo por ser ejecutora de una políticas de empleo y una reforma laboral infames, sino porque además saca pecho de ello.

Las falacias, la manipulación de la realidad, también llega a ese sector que han querido maquillar como emprendedores y que, en realidad y en buena parte de los casos, no es más que mero autoempleo bajo la desesperación. El pasado mes se nos vendió que gracias a la tarifa plana de autónomos, el número de altas de éstos triplicó al de las bajas.

Sin embargo, si bajamos al dato específico, vemos que sólo hasta julio, se han dado de baja más de 385.000 autónomos. Comparados los períodos 2009-2012 con 2013-2017 es cierto que las altas se han incrementado en un 60%, pero las bajas en un 40%. ¿Qué nos dice eso? Que es razonable que crezcan las altas cuando se reduce en más de un 80% la mensualidad que hay que abonar, casi no tiene mérito y por eso el número de autónomos con menos de un año se dispara -no olviden que esa diferencia de coste lo asume la mermada caja de la Seguridad Social-, pero que la crisis continúa cebándose con el autónomo, aumentando la lista de gente que manda al INEM en más de un 40%.

Así que señora Báñez y los suyos, dejen de tomarnos por tontos, den la cara cuando la realidad los pone en su sitio. Cuanto antes admitamos todos que el empleo que se crea tiene tanta calidad como Báñez en su cargo de ministra antes podremos poner remedio a los dos asuntos.