Tradiciones que nos hacen peores

Siempre he dicho que los cambios se han de producir de abajo a arriba y no a la inversa. Los tiempos que corren no hacen más que ratificar esa teoría, especialmente si nos fijamos en el plano de la política y cómo cuanto más grandes son las comunidades a gestionar, más indignos se aparecen nuestr@s representantes políticos.

Para ilustrar esta máxima, no aprovecharé el tema recurrente de estos días a nivel nacional que tantos trapos ha sacado a la calle; ni siquiera saldré de la provincia de Málaga. Podría referirme a cómo el PP de Málaga con su alcalde, Francisco de la Torre, se han convertido en máximo exponente de la hipocresía, la mentira y la mezquindad: finalmente, espoleado -sino, secuestrado- por los ultraconservadores de Ciudadanos, han aprobado la moción para sacar a concurso gestión de la Casa Invisible, incumpliendo así más de una década de promesas. ¿Sacará De la Torre otro concurso a medida como quiso hacer con Antonio Banderas?

En su lugar, voy a relatar dos maneras muy diferentes de abordar la educación, la dignidad de las personas y los valores. Imaginen, dos localidades bien distintas: Cuevas de San Marcos, que no llega a 4.000 habitantes, y Rincón de la Victoria, que ronda los 45.000 habitantes y, además, pasa por ser el municipio malagueño con mayor renta per cápita.

En el primero de ellos, se ha hecho historia. ¿Cómo? Sencillo, eliminando los concursos de rey y reina de las fiestas por entender que cosificaban a las personas. Ana Mª Doblado, concejala de Juventud e Igualdad, lo tenía muy claro: “Cuando entramos en el Ayuntamiento en 2015, queríamos haberlo hecho ese mismo año pero todos los preparativos para esas fiestas estaban ya muy avanzados y no pudo ser”. Así que fue en 2016 cuando ya no hubo ni rey ni reina de las fiestas.

¿Qué se hizo? Sencillo y, a la vez, complicado. En su lugar, realizar un reconocimiento a los mejores expedientes y logros académicos, no sólo entre l@s estudiantes del único instituto que hay en el pueblo, sino también entre personas que hubieran cursado estudios superiores, desde carreras universitarias a doctorados o másters. “La Comisión de Festejos reúne los mejores expedientes y se hace una selección de los mejores”, cuenta Doblado, que no puede ocultar su satisfacción por haber conseguido desterrar lo que buena parte de Cuevas de San Marcos consideraba “algo arcaíco”.

Cuatro estudiantes de 4º de la ESO (todas chicas), dos jóvenes graduados en Psicología, otra en Criminología y un máster en Ingeniería Informática aparecen en el libro de la feria de este año, homenajeándolos por su esfuerzo y constancia en sus estudios en lugar de, hablando en plata, por su cara bonita. “Al principio había quien no estaba de acuerdo”, relata la edil de Juventud, “porque decían que era tradición”…

Un pretexto que le sirvió al alcalde de Rincón de la Victoria, Francisco Salado, no sólo para mantener al rey y reina infantil en las fiestas sino, además, para pisotear lo que la ciudadanía había decidido en una consulta popular abierta a todo el pueblo. Se preparaban los últimos detalles para las ferias y entre los asuntos que llegaron a urna (física y telemática), se encontraba éste, y las vecinas y vecinos de Rincón fueron tajantes: no querían este tipo de concurso que no hace sino cosificar a las personas valorándolas únicamente por su apariencia física.

Sin embargo, llegó una moción de censura y Salado volvió a la alcaldía y, con él, un discurso tan retrógrado como inquietante: “no hay fiesta que se precie sin su rey y reina de las fiestas, le pese a quien le pese”. Dicho de otro modo, el regidor impuso su modelo de premiar el aspecto físico antes que, incluso, escuchar la voz del pueblo que había rechazado esta práctica tan superficial y, a la postre, negativa para cualquier valor que realmente merezca la pena.

Dos pueblos, dos equipos de Gobierno y dos maneras muy distintas de contribuir a una sociedad mejor, siendo el más chiquito el que se hace grande, tanto, como para hacer sombra al gobernado por el vicepresidente de la Diputación Provincial de Málaga.

Juguemos ahora a un juego: adivinen quién lidera estas políticas en cada pueblo… tic-tac, tic-tac, tic-tac…

La izquierda (IU) en Cuevas de San Marcos y la derecha (PP-PA) en Rincón de la Victoria. ¿Qué tienen que ver los partidos políticos en esto? Se preguntarán algunos. Si adivinaron de antemano dónde estaba la izquierda y dónde la derecha, se han constestado ustedes mism@s.