Cárcel para inmigrantes… salvo si pueden votar

El 21 de diciembre y con él, las elecciones catalanas, están a la vuelta de la esquina. Como viene siendo la tónica general, la campaña electoral servirá para sacar a relucir el cinismo y la hipocresía de los partidos políticos. Sin embargo, en esta ocasión, creo que merece la pena poner el foco en un hecho que llama especialmente la atención: el voto inmigrante.

Habrá resultados ajustados y ante esta previsión de dura batalla electoral, los estrategas de los partidos no han dudado en tirar de sus recursos maquiavélicos. Así, encontramos que en las listas confeccionadas por las formaciones se dan cita más de una decena de candidat@s de origen musulmán.  A fin de cuentas, el censo revela que cerca del 7% de la población en Catalunya procede de países musulmanes (algo más de 500.000 personas), de las que alrededor de un tercio puede votar.

Se hila fino, porque cualquier vía de entrada de votos es válida. Ya saben, un grano no hace granero (de votos)… pero ayuda al compañero. Sin embargo, llama la atención estas ansias de voto musulmán por parte de algunos partidos cuando, en su día a día, vulneran los Derechos Humanos de los migrantes.

PP cuenta con una candidata hispano-marroquí en sus listas. No deja de ser curioso  que los populares quieran ahora ganarse el voto de la comunidad marroquí (cerca de 300.000 del medio millón de musulmanes) cuando el Gobierno liderado por Mariano Rajoy está violando el Derecho Internacional con sus devoluciones ilegales en caliente en las fronteras de Ceuta y Melilla (cuando no vemos vídeos terribles en los que Fuerzas del Orden patean a marroquíes)…

¿De verdad que hay migrantes que sean capaces de votar a un partido cuya cabeza de lista es Albiol, maestro en panfletos xenófobos? ¿Les votarán después de ver hechos como los que vivimos ahora, cuando en los albores de la campaña electoral por ese voto musulmán, 460 argenlin@s son encerrados ilegalmente (pisoteando la Ley de Extranjería) en una cárcel de Archidona?

Ciudadanos, por su parte, el mismo partido que no dudó en formentar la exclusión sanitaria a los inmigrantes en situación irregular, también cuenta a su candidato, en este caso, de origen paquistaní. Ver para creer.

Únicamente ERC cuenta con dos candidatos mulsulmanes con serias posibilidades de entrar en el Parlament. En otros partidos, aparecen figuras que se batirán el cobre en la campaña, pero que se sitúan tan atrás que es poco probable que se hagan con un acta de diputado. Sin embargo, la diferencia de algunos de estos partidos frente a la derecha de PP o Ciudadanos es que el modo de abordar la migración y a los refugiados es bien distinta. Mientras unos parecen querer ver a los inmigrantes en cárceles -ya ni siquiera se andan con eufemismos de CIEs- salvo que éstos puedan votar, otros apuestan por la diversidad como elemento de riqueza socio-cultural (y hasta económica, pues de no ser por la inmigración de los últimos años, todavía sería más precaria la caja de la Seguridad Social).