Fran Gayo

Días de Dolce fare niente

DIA 9 – INTUICIÓN, CUÁNTOS ERRORES EN TU NOMBRE SE COMETEN

10 Sep 2009
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Curtis Mayfield, Sam Cooke, Mungo Santamaría, The Isley Brothers, Artie Shaw, Kool & the Gang, Quincy Jones…

Miren, lo de Fatih Akin ha sido llegar al lugar adecuado en el momento adecuado. Quedan dos días para que este circo desmonte las carpas y si en el contexto de mal café y cansancio que ayer les comentaba sueltas un film como “Soul Kitchen”, a los responsables del mismo les hace la ola hasta el mismísimo Godard con dolor de cervicales. La película es simpática por múltiples motivos: por su falta de pretensiones, por el tono de divertimento sano, por el trazo grueso de sus personajes y la ausencia total de complejos a la hora de resolver situaciones con giros delirantes de guión. Y porque nos caen bien los directores de cine con una colección de discos potente en casa, y me juego lo que quieran a que Akin es uno de ellos.

Los pases de prensa están mediaditos, por no decir flojos de asistencia. Me paso por la proyección de “Crush”, un omnibus (film colectivo) de cinco jóvenes directores rusos. En realidad voy a la proyección en calidad de fan, en el programa hay un corto dirigido por Alexei German JR., un tipo de 33 años que rueda como nadie hoy por hoy en el mundo mundial Y exagero, pero poco. Ver una secuencia planificada y dirigida por German JR es tener una erección imediata, es ver a Messi en un día bueno y con la presión atmosférica adecuada (es decir, no contra Bolivia), es ver a San Andrei Tarkovski reencarnado y pedir que ese plano secuencia no se acabe nunca.

El pase se retrasa 20  minutos. Los invitados no llegan y cuando lo hacen ya saben, kaos reins: pitada, palmas, abucheos (pero bueno, todo en unos términos de cortesía, ojo, sin grandes histerias). Veo parte del film, pero a medida que los minutos pasan empieza a pisárseme la siguiente sesión, así que debo irme sin catar el corto de German JR.  Según salgo me doy cuenta de que en las últimas butacas están diseminadas un grupito de azafatas y otros tantos bomberos… es testosterona lo que detectan mis fosas nasales? O soy yo que ando canino de tanto retiro espiritual en el Lido?

Y ustedes me pueden preguntar: si estás siempre crtiticando el cine italiano, si te burlas de los souvenir del 68 nostálgicos, qué demonios haces esperando cola con un algo de ansiedad para ver (precisamente) un souvenir del 68, y para más INRI italiano?

Y yo les diré: ni idea…

Intuición!!

O quizás el título de la película, que es hermoso: “Ragazze, la vita trema” (“Muchachas, la vida tiembla”).

Me voy a los 20  minutos. Snif…

El hall en la sala de prensa ofrece un aspecto desolador, la gente tumbada a la larga en los puffs, botellas de agua vacías (marca S. Pelligrino) por el suelo, parece más una términal de Barajas en pleno retraso de un vuelo de estos que despegan a medianoche.  Sobre unos cojines hay tres chicas durmiendo, una lleva puesta una corona con diamantitos de plástico. Empiezo a pensar que mientras me tragaba la peli de Brillante Mendoza se celebró aquí una fiesta pijama de cronistas por todo lo alto.


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