¿Quién hace el mejor negocio con el acuerdo entre PSOE y C’s?

La publicación de encuestas con la vista puesta en las elecciones, que tendrán lugar si no hay acuerdo para la formación de gobierno antes del próximo 2 de mayo, inquieta sin duda a los principales actores políticos ¿Cómo no?

Muy poca gente desea nuevas elecciones, pero también es pequeño ya el porcentaje de personas con derecho a voto que confían en que aparezca un candidato con posibilidades de lograr la investidura antes de una nueva convocatoria a las urnas, a pesar de la presión ejercida sin disimulo alguno por representantes del poder económico a favor de alguna forma de gran coalición.

Consultamos a nuestros expertos en demoscopia. Nos indican que si alguna cosa cabe deducir de los números difundidos durante este fin de semana es que la mayor parte de los electores desestima la posibilidad de un acuerdo entre PSOE, C’s y Podemos.

Y lo que también aparece con bastante claridad es que Ciudadanos es la fuerza que mejor rentabiliza la publicidad dada a su acuerdo con el PSOE.

Si llega la fecha límite y se convocan nuevas elecciones, es más que probable que se produzca una bajada importante en la participación, pero hoy por hoy los analistas ratifican que el PP obtendría más de 6 millones de votos y conseguiría de esta manera mantenerse, tal como confirman los más recientes sondeos, como la fuerza política más votada.

Perdería 10 escaños con toda probabilidad, nos dicen desde el gabinete de análisis de Jaime Miquel y Asociados, pero C’s  ganaría 20 y aparecería con  mayor verosimilitud la conformación de un escenario de pacto entre las dos fuerzas de la derecha que hoy se miran con recelo.

Falta tiempo y muchas cosas pueden cambiar como es obvio, incluso  los nombres de los principales líderes de las dos fuerzas del antiguo bipartidismo, ¿quién sabe?, pero aunque la suma de escaños de PP y C’s no llegara a garantizar a la derecha una mayoría absoluta en el Congreso, es evidente que juntas podrían allanar el camino hacia la gran coalición. No pueden pasar inadvertidos, en este sentido, los continuos llamamientos que lanza  Albert Rivera para conseguir de alguna manera el apoyo del Partido Popular.

Las últimas encuestas también pronostican una progresión de Izquierda Unida hasta los 1’7 millones de sufragios. A los expertos consultados por este diario les parece imposible que IU pueda conseguir un resultado en número de votos similar al que obtuvo en 2011, con Cayo Lara como cabeza de lista, cuando Podemos no existía.

Tampoco parece creíble que Podemos caiga en conjunto hasta el 16 o 17 por ciento, cuando al mismo tiempo los autores de esos mismos  estudios constatan su fortaleza en intención de voto en Catalunya y el País Vasco.

La contradicción es bastante evidente. Lo suficiente como para obligarnos a sospechar que no todo son datos objetivos y a interpretar de nuevo cada estudio con un ojo puesto en los números y el otro en el comportamiento del medio que los publica.