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La 'cartilla' de Díaz Ayuso: una pésima idea desde un punto de vista científico y moral

Isabel Díaz Ayuso, la presidenta de la Comunidad de Madrid, ha propuesto hoy la creación de una 'cartilla' para quienes han pasado ya el covid-19. La cartilla funcionaría como una especie de pasaporte de inmunidad que permitiría realizar actividades vedadas para quienes todavía son susceptibles de desarrollar la enfermedad.

La idea no es nueva. Este debate ya se propuso en otros países y todos llegaron a la misma conclusión: es una pésima idea, tanto desde el punto de vista científico como desde el punto de vista moral.

Repasemos algunas de las razones:

1.- Aún no sabemos cuánto dura la inmunidad

Ni siquiera sabemos cuánto dura la inmunidad para este coronavirus. Para otros coronavirus (como los que causan el resfriado común), la inmunidad dura apenas entre 12 y 24 meses. Esperemos que en este caso sea más duradera, pero aún no lo sabemos.

2.- Aún no conocemos la relación entre el nivel de anticuerpos y la inmunidad

La idea de Díaz Ayuso es que tendrían derecho a este cartilla aquellos que hayan "desarrollado anticuerpos".

Pero según los últimos artículos científicos publicados, la cantidad de anticuerpos desciende muy rápidamente tras pasar la enfermedad. Un porcentaje de alrededor del 20% de los infectados no tiene anticuerpos detectables semanas después de recuperarse.

No tener anticuerpos detectables quizás no significaría necesariamente que no se tiene inmunidad. Y, al contrario, tampoco sabemos qué nivel de anticuerpos "asegura" la inmunidad.

3.- Aún no sabemos el mecanismo biológico exacto que provoca la inmunidad

Hay un gran debate en la comunidad científica sobre la respuesta inmunitaria frente al virus y cuál sería el mecanismo específico que genera la inmunidad:

  • ¿Son los linfocitos-B de memoria?
  • ¿Son los linfocitos-T?
  • ¿Existe una inmunidad cruzada con respecto a otros coronavirus?
  • ¿Es una mezcla de varios factores?

Todas estas son cuestiones científicas aún abiertas.

4.- Los test de anticuerpos presentan un porcentaje no despreciable de errores

Hay tanto falsos positivos (gente que no tiene anticuerpos pero el test serológico le da positivo) como falsos negativos (gente que sí tiene anticuerpos y el test serológico le da negativo).

Los tests de anticuerpos desarrollados hasta ahora no son demasiado precisos.

5.- Genera incentivos moralmente perversos

Imaginemos que llega una segunda ola de la pandemia y se establece que sólo gente con "la cartilla" puede ir a trabajar.

La gente que necesita trabajo, ¿se expondrá a propósito al virus para conseguir el pasaporte?

¿Y si los empleadores empiezan a hacer lo mismo con otras enfermedades? ¿El SIDA? ¿La hepatitis-B? ¿Dónde paramos?

¿Vamos a crear dos categorías de ciudadanos con diferentes derechos y deberes?

Los incentivos que genera esta idea son moralmente perversos.