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Millones de vacunas inoculadas demuestran que son tan efectivas como se preveía en los ensayos

Agencia EFE

Comienzan a llegar los datos de las campañas de vacunación y los resultados no podían ser mejores: las espectaculares tasas de efectividad anunciadas en los ensayos clínicos también se observan en los despliegues masivos.

¿Por qué son tan importantes esos datos si ya teníamos los resultados de los ensayos clínicos?

- En la fase III de los ensayos participaron miles de personas (como ejemplo, en el caso de la vacuna de Pfizer fueron 21.720 las personas inoculadas). Ahora tenemos los datos para millones de personas y eso permite hacer análisis mucho más detallados.

- En los ensayos se quedaron fuera algunos grupos de población. Por ejemplo, muchas personas con enfermedades crónicas no fueron incluidas por precaución.

- Las campañas de vacunación a nivel masivo se enfrentan a retos diferentes a los ensayos: es más fácil que se produzcan errores en los protocolos de vacunación y la logística en las cadenas de frío es más complicada.

¿Cómo se mide la eficacia de una vacuna?

La eficacia de una vacuna se mide comparando lo que ocurre con un grupo de población que ha sido vacunado con otro grupo de población que no ha sido vacunado.

Como ejemplo, en el siguiente gráfico tenéis el número acumulado de personas que desarrollan síntomas de covid según pasan los días. La línea de color azul representa al grupo de personas vacunadas y la línea roja a los que no tenían vacuna.

Ambas líneas son iguales hasta el día 14, cuando la vacuna empieza a hacer efecto. A partir de ahí la línea azul deja de crecer mientras que la roja sigue creciendo.

Fuente: New England Journal of Medicine

Hay varias maneras de definir la eficacia que no tienen por qué ser iguales entre sí:

1) la eficacia de la vacuna frente al contagio

2) la eficacia frente a desarrollar síntomas de covid

3) la eficacia respecto a la hospitalización por covid

4) la eficacia respecto a fallecer por la enfermedad

Los datos más detallados: el caso de Israel

Israel es el lugar hacia el que miraban todos los expertos miraban, pues es con mucha diferencia el país que más rápido ha vacunado.

Un estudio recién publicado en The New England Journal of Medicine revela en todo detalle la eficacia de la vacuna de Pfizer. Si en el ensayo clínico el grupo de vacunados consistía en 21.720 personas, aquí los investigadores siguieron a 596.600 personas vacunas y otras tantas sin vacunar.

Los resultados en una campaña de vacunación son tan contundentes como en el ensayo:

Gracias al enorme tamaño de la muestra, se ha podido demostrar además que estos porcentajes son robustos y se mantienen si uno considera subgrupos de la población (por sexo, edad o enfermedades previas).

Escocia

Un estudio realizado por la Sanidad Pública de Escocia revela que, dos semanas después de administrar la primera dosis, el riesgo de hospitalización caía un 85% entre quienes recibieron la vacuna de Oxford y un 94% para los que fueron vacunados con la de Astra-Zeneca.

Inglaterra

La Sanidad Pública de Inglaterra también ha compartido los primeros análisis sobre la efectividad del programa de vacunación.

Uno de los resultados más interesantes en el informe es la caída del número de fallecidos por grupos de edad. La pregunta es: ¿esa bajada de muertes se debe al confinamiento más reciente o tiene algo que ver con la vacunación?

  • Tras el confinamiento de abril de 2020, las muertes en mayores de 80 años cayeron un 34%.
  • Ahora las muertes han caído un 66% en ese grupo de edad, mientras para los más jóvenes el porcentaje es parecido al del año pasado. Las vacunas parecen estar jugando un papel fundamental.

Dos gráficos para España

Aunque no se trate de estudios completos, hay dos gráficos de nuestro país que merece la pena comentar.

El primero lo publicó la Consejería de Salud de Asturias. Se trata del número de fallecidos por covid cada semana desde el comienzo de la pandemia. La línea roja representa a los fallecidos que vivían en residencias y la línea azul al resto de la población.

Comparad la primera ola con la tercera. En la primera ola, la mayoría de los fallecidos procedían de las residencias. En la tercera ola, con las personas de las residencias ya vacunadas, la tendencia es justo la contraria.

El segundo gráfico interesante es este realizado por el grupo de Biología Computacional y Sistemas Complejos de la UPC.

La línea naranja representa el porcentaje de los ingresados por covid en Catalunya que llegaban al hospital desde residencias de ancianos. Como podéis ver, durante toda la pandemia ese porcentaje se mantenía bastante constante alrededor del 8%. Pero desde el inicio de las vacunaciones en las residencias ha caído a la mitad.