Principia Marsupia

Cómo la covid puede ayudar a encontrar una vacuna contra el sida 40 años después

Crédito de la imagen: Center for Disease Control CDC

En junio de 1981 un equipo de médicos de la ciudad de Los Angeles publicó un artículo que describía 5 casos de neumonía provocada por un hongo en hombres jóvenes aparentemente sanos. No se entendía bien cómo habían desarrollado esas infecciones ni por qué sus sistemas inmunitarios no respondían ante ellas.

Se tardaría aún dos años en descubrir que un virus (bautizado entonces como VIH) era el responsable de tan terrible enfermedad.

Treinta y dos millones de muertos después, seguimos sin tener una vacuna frente a ese virus.

Pero gracias a la tecnología desarrollada en las vacunas contra la covid, podríamos estar más cerca que nunca de lograr una vacuna frente al VIH.

El virus VIH es mucho más complicado que el coronavirus

El mecanismo de funcionamiento del VIH es mucho más complicado que el del coronavirus.

En cierta manera, el coronavirus es un virus bastante 'simple': se introduce dentro de las células de nuestro aparato respiratorio y 'secuestra' la maquinaria que hay dentro de esas células para hacer millones de copias de sí mismo todo lo rápido que puede.

Por contra, el virus VIH, al entrar dentro de nuestras células, mezcla su ADN con nuestro ADN. Eso le permite ser prácticamente invisible a ojos del sistema inmunitario.

Si estamos infectados por coronavirus, el sistema inmunitario lo detecta rápidamente. Puede que el sistema inmunitario no sea capaz de luchar eficientemente contra él, pero al menos sabe que estamos infectados. Con el VIH, el sistema inmunitario a menudo no puede distinguir si una célula está infectada o no.

Virus VIH: muchas variantes dentro de un mismo ser humano

Para complicar más las cosas, el virus VIH desarrolla muchas mutaciones dentro de cada persona. Llevándolo a la terminología del covid, es como si cada enfermo estuviese contagiado de decenas de variantes diferentes.

¿Pero no hay medicamentos para las personas infectadas con VIH?

Sí, hay medicamentos (llamados 'anti-retrovirales') que frenan la multiplicación del virus y permiten llevar una vida normal a las personas que tienen acceso al tratamiento.

Pero el virus sigue ahí y los pacientes deben continuar el tratamiento durante toda su vida porque, en el momento que dejasen de tomarlo, el VIH podría reactivarse.

Vacunas de ARN: un rayo de esperanza

Las vacunas de 'tecnología ARN' eran una idea propuesta hace años que la pandemia de covid ha permitido validar. Por primera vez se han demostrado eficaces y se han fabricado a gran escala.

Ahora los investigadores quieren llevar esta idea al desarrollo de una vacuna frente al VIH.

¿Cuál es la 'idea central' de las vacunas de ARN?

El paradigma de las vacunas de ARN es el siguiente: en vez de inyectar en el cuerpo virus 'muertos' para que el sistema inmunitario se entrene, vamos a inyectar 'instrucciones' para que sean nuestras propias células quienes fabriquen trozos del virus con los que entrenar al sistema inmunitario.

Esas instrucciones están 'codificadas' en un tipo de material genético llamado ARN.

¿Cómo funcionaría una vacuna de ARN frente al virus VIH?

Como el virus VIH tiene tantas 'variantes' dentro de una misma persona, es necesario que el cuerpo produzca un tipo muy peculiar de anticuerpos 'generalistas' que inhiben a todas esas variantes diferentes.

La compañía Moderna ha comenzado un ensayo clínico con dos vacunas diferentes de ARN: la primera provocaría que el cuerpo generase los linfocitos-B que fabrican a su vez los anticuerpos necesarios. La segunda dosis apoyaría ese proceso.

Vacunas terapéuticas vs. Vacunas profilácticas

Cuando se habla de vacunas frente al VIH, es importante recordar que hay dos maneras diferentes de luchar contra el virus: por un lado están las llamadas 'vacunas profilácticas' que tienen por objeto evitar la infección de VIH. Es decir, esa es la vacuna que te pondrías para evitar desarrollar la infección si algún día te contagias.

Por otro lado están las 'vacunas terapéuticas': aquellas que se dan a personas que ya están infectadas. Aquí el objetivo es estimular al sistema inmunitario para que responda frente al virus que ya se ha establecido dentro del organismo.