Opinion · Al sur a la izquierda

Un expolio de 210 euros al mes

El subsidio agrario lo perciben unos 130.000 andaluces por trabajar al menos 35 peonadas al año. Teniendo en cuenta que la percepción es por un máximo de seis meses por año, durante los cuales cobran unos 420 euros netos, la cantidad que se llevan mensualmente a casa como media cada año viene a ser de 210 euros. He ahí el expolio de los jornaleros. Aun así, mucha gente en España y en Andalucía piensa que ese subsidio es un abuso insoportable. De hecho, en los años noventa la derecha estaba todos los días denunciando lo mismo que ahora acaba de denunciar el líder catalán y varias veces casi ministro español Duran i Lleida.
La derecha andaluza sigue pensando del subsidio exactamente lo mismo que pensaba hace diez o quince años, lo que pasa es que ha dejado de decirlo porque ahora sí está en condiciones objetivas de ganar las elecciones. Para Duran, en cambio, es provechoso electoralmente decir ahora en Catalunya lo que la derecha española decía de Andalucía en el pasado. Duran nos ha acabado saliendo más castizamente español de lo que él mismo habría deseado. Pero no está solo en su casticismo. La izquierda catalana piensa de los andaluces pobres lo mismo que la derecha catalana y que la derecha española. Ni una sola voz convincente de la izquierda catalana, que quizá defiende en sus congresos el derecho a una Renta Básica Universal, ha dado la cara por esa legión de aprovechados que se llevan a casa 210 euros cada mes. Ni unos ni otros parecen entender que el subsidio es, en último término, un fracaso. Y todo fracaso merece indulgencia. Y, si es posible, alguna idea para salir de él.