Buzón de Voz

El órdago (democrático) de Papandreu

Convocar un referéndum popular en la cuna ateniense de la democracia no debería sacar de quicio a esa Europa que presume de gozar del menos malo de los sistemas de convivencia. Yorgos Papandreu no es el primer mandatario que se plantea pedir la opinión ciudadana antes de cargar con la responsabilidad exclusiva de decisiones que marcarán el futuro de varias generaciones de compatriotas. En su día lo hicieron, por ejemplo, Felipe González o François Mitterrand, y también pusieron de los nervios a la comunidad internacional. Será discutible el momento elegido por el jefe del Gobierno griego para anunciar la consulta, pero no su derecho a convocarla. Papandreu busca legitimidad interna para aplicar precisamente las medidas que le imponen los socios del euro y el FMI como condición previa a la concesión de nuevas ayudas. Sabe que la mayoría de los griegos rechazan los draconianos recortes aunque tampoco quieren quedarse fuera de la moneda única, porque significaría más calamidades aún de las que ya sufren. Así que el resultado de este órdago de Grecia, si no cae antes el propio Papandreu, dependería mucho de la redacción literal de la pregunta, convertida en ultimátum para que los ciudadanos elijan "susto o muerte". Lástima que no se observe la misma presión sobre Merkel para que levante su veto a los eurobonos o a un papel más activo del BCE contra los ataques al euro. Esa actitud sí que es irresponsable, y no la de consultar al pueblo.