Ciudadanos

Gran escala o gran estafa

José Antonio Labordeta

Hace unos meses todos los medios se hicieron eco de un milagro: Uno de los grande secanos semidesérticos de España, situado en Aragón, y conocido como Los Monegros, se iba a transformar, por obra y gracia de unos "colegas" en la nueva Las Vegas baturras.

A los de los secanos se les hicieron los ojos chiribitas y levantaban loas de gloria para el Gobierno del señor Marcelino y su jefe, el señor Biel, porque gracias ellos lo que había sido dureza y a veces casi hambre y sed, se iba a convertir en una nueva vida donde todos serían couprieres, machacas o guardacoches y otra cosica sería la vida. Se mete hasta el corvejón del compromiso el Gobierno y, de golpe, un periodista llamado José Luis Trasobares descubre que todo es como un gran timo de la estampita al que entraron todos los consejeros de ese Gobierno.

Pero a los garrulillos, que los llevaron hasta el Lido se les cayeron las bragas y se pusieron a las órdenes de algunos que no tenían nada y que querían sacar todo de una perfecta estafa.

El señor Marcelino se calla. Biel dice burradas y ustedes, los de la prensa nacional pasan del rollo porque la estafa es autonómica y no nacional. !Cojonudo! Lo peor de todo es que el "órgano oficial del pensamiento aragonés", que se había involucrado en la empresa, apenas dice nada y mis paisanos, que leen ese panfleto derechista, se quedan tan contentos.

Y luego dicen que el pescado es caro.