Crónicas insumisas

La OTAN al ataque (2)

Pere Ortega, Centro Delas de Estudios por la Paz

Además del asunto sobre el conflicto de Ucrania, el otro gran acuerdo de la OTAN en Gales ha sido como proseguir la guerra contra el terrorismo. En especial, en cómo hacer frente al desafío lanzado por las milicias del Estado Islámico (EI) que se han apoderado del norte de Siria e Irak dónde pretende establecer un califato.

Ahí, de nuevo, se denota la debilidad de la OTAN, pues a pesar de la unanimidad de los estados presentes en combatir al EI, no todos estan decididos a implicarse en una nueva guerra en Oriente Próximo. Ni David Cameron de Reino Unido puede hacerlo después del veto de la Cámara de los Comunes a un ataque a la Siria de Al Asad; ni Rajoy tampoco quiere enviar militares a Irak.  Asi, una vez más, EEUU ha optado por preparar una coalición internacional que dirigirá los ataques contra el EI, mientras deja a la OTAN en un papel secundario de apoyo logistico.

Pero hay que observar que tampoco Obama quiere implicarse en una nueva invasión y combatir en tierra al ejercito de EI, que se estima en 30.000 efectivos y fuertemente armados; sino que la propuesta tan solo consiste en ataques aéreos, enviar asesores militares y facilitar armas al gobierno de Irak y a las milicias peshmergas kurdas que combaten al EI. Además, Obama busca crear una coalición en la que participen estados árabes, cosa nada fácil considerando las rivalidades y enemistades sectarias que muchos de estos gobiernos mantienen por cuestiones religiosas y políticas. No hay que olvidar la división que el conflicto de Siria, mientras Irán y Hezbollah apoyan al gobierno de Al Asad, Arabia Saudita y Qatar apoyan al sector rebelde incluido grupos que apoyan al EI.

El conflicto actual de Irak y Siria, tiene sus orígenes en las catastróficas políticas aplicadas por EEUU en Oriente Próximo y norte de África. El imperio se lanzó a guerras insensatas en Afganistán, Irak, Libia y Siria, y en todos los países surgió una resistencia a esa invasión, que con circunstancias diferentes tenían un rasgo en común, la coalición internacional era incapaz de instaurar una supuesta democracia y en cambio propiciaron la aparición de grupos yihadistas que trajeron mayor desorden que acabo en caos. Así, por donde paso el caballo de la guerra del imperio no volvió a crecer la hierba y donde antes existía un cierto orden, creció un caos sectario, entre los que abundan grupos yihadistas que practican la violencia y el terrorismo contra el imperialismo de EEUU y sus aliados.

El futuro inmediato no es esperanzador. O se enmiendan las políticas, tanto de EEUU, Rusia y Europa respecto al mundo que habita en Oriente Medio o los conflictos proseguirán y se agrandarán. Tarea nada fácil, pues se deben desactivar la infinidad de conflictos que atraviesa ese mundo. Empezando por la ocupación de Palestina, que es la causa y excusa que activa el odio antioccidental por el apoyo de EEUU y Europa a las atrocidades que Israel practica sobre el pueblo palestino. Después se debe intentar recomponer los desastres de Afganistán, Irak, Libia y Siria mediante conferencias regionales que impliquen la retirada de militares, ayudas y cooperación para que las fuerzas internas se autogobiernen, sean cuales sean las consecuencias y los gobiernos que surjan de los pactos o elecciones internas, pasando por aceptar la desmembración de unos estados artificiales, surgidos tras la desaparición del imperio otomano después de la Primera Guerra Mundial.

Y por ultimo, EEUU y Europa deberían supeditar, la ayuda, pero muy especialmente las relaciones comerciales con todos los países de la región, al respeto de los derechos humanos, tanto desde el lado de las libertades como de los aspectos sociales. Solo así se podrá construir un futuro de convivencia con ese mundo. En ese sentido, la política de ataques militares de EEUU y la coalición internacional con el apoyo de la OTAN solo agravaran la situación interna de Oriente Próximo.