Posos de anarquía

Cospedal, esa comunista irredenta

Esta mañana, la secretaria general del PP y presidenta de Castilla La Mancha, María Dolores de Cospedal, se ha reafirmado en su discurso: "El PP es el partido de los trabajadores". Después de revisar el decreto de la reforma laboral, uno podría pensar que esta mañana Cospedal hacía oposiciones para el Club de la Comedia -si es que Wert no ha cambiado el temario a última hora y a traición-, pero no.

Quien siga este blog sabrá que casi nunca -son contadas las excepciones- en que dedico mis líneas a la política doméstica, pero en esta caso, la número dos del PP lo ha puesto en bandeja. ¿Qué significa realmente ser 'el partido de los trabajadores'? Bueno, Cospedal sabrá lo que ha querido decir, pero a un servidor, en lugar de ponérsele los pelos como escarpias por pensar que el PP trataba de hacer un carantoña al obrero mientras debajo de la mesa le pasa la mano por el lomo a la patronal, le ha venido a la mente Kim Jong-il. ¿Recuerdan, el dictador de Corea del Norte que murió recientemente? Probablemente, el único gordo del país... junto a su hijo.

¿Y qué pinta en todo esto el dictador? Bueno, pues que era secretario general del Partido de los Trabajadores, con mayúsculas. La vida te da sorpresas. ¿Habrá que llamar a partir de ahora a Cospedal Brillante Camarada? ¿Guarda la presidenta manchega entre sus libros de cabecera los que desarrollan el Juche, ese que asegura que "los propietarios únicos de la revolución y la construcción posterior son las masas"? (que una cosa es la teoría y otra la práctica, como bien se encargó de demostrar Jong-il).

¿Con qué será lo próximo con que nos sorprenda Cospedal? ¿Con alguna cita de Lenin, quizás? ¿Algo del tipo "si no eres parte de la solución, eres parte del problema, ¡actúa!"; o algo un poco más rojillo, como "la victoria de la revolución será la dictadura del proletariado y el campesinado"?