Posos de anarquía

Obama y sus malabares iraníes

Obama anda en la cuerda floja. A pocos meses de las elecciones presidenciales, Irán puede jugarle una mala pasada. Sus rivales lo saben y lo aprovechan utilizando la estrategia del miedo. A las puertas de su, probablemente, 'Super Martes', el candidato republicano Mitt Romney lanzaba un mensaje: "Si Obama es reelegido, Irán tendrá un arma nuclear y el mundo cambiará". Casi .

¿Y qué debería hacer Obama? Parece evidente que iniciar otra guerra le apearía definitivamente de la Casablanca, por mucho que los republicanos metan ese miedo. De hecho, lo saben perfectamente y buscan premeditadamente arrastrar al presidente a un problema sin solución*. Por eso, el mensaje oficial de EEUU, con el que se viene a respaldar la política actual de NO a la guerra, es que Irán, aunque tiene el poder y la tecnología para ello, aún no ha decidido construir un arma nuclear, pero el estallido de un conflicto sería el empujón final para hacerlo. Así que, al menos hasta pasado noviembre y salvo imprevistos, no habrá guerra.

Y de hecho, tras su visita este lunes a Washington, Netanyahu se ha mostrado más calmado con el tema, aunque la prensa enseguida recoja citas del tipo "no se puede esperar más tiempo""nunca permitiré que mi gente viva a la sombra de la aniquilación"-aunque parezca mentira dada su postura con Palestina, sí, también dijo ésto-. Es cuestión de equilibrio: no tensar demasiado la cuerda pero sí lo suficiente para que de vez en cuando chasque. Hasta Europa lo ha entendido, con sus retardos propios claro está, y hoy su Alta Representante para la Política Exterior y de Seguridad, Catherine Ashton, se ha pronunciado al respecto, abriendo de nuevo la puerta a la diplomacia -y al petróleo- de Irán.

Y en ese equilibrio, Obama ha asegurado que "EEUU siempre le cubrirá las espaldas a Israel". El Premio Nobel de la Paz necesita tener contento a su electorado judío, que desde la época de Roosevelt ha caído más del lado demócrata que republicano. Un voto que puede ser decisivo en dos Estados clave: Florida y Ohio -éste último decisivo hoy también para los republicanos, pues hasta ahora siempre ha reflejado la preferencia del resto del país-. Y aquí vemos que en esto de la política, cantidad no va ligada a calidad: se estima que el porcentaje, en tamaño, del voto judío en EEUU es sólo del 3%. Sin embargo, su poderío económico y, por tanto, su influencia política son muchísimo mayores.

* A lo mejor, es opinión compartida por muchos, ni siquiera es que exista un problema real... al menos no mayor de los que ya existen en los arsenales estadounidenses, israelíes, franceses, indios, chinos... Porque aunque la victoria en las pasadas elecciones del Ayatolá Ali Khamenei no sean las mejores noticias para Occidente y más allá de otras consideraciones, ¿no tiene cierta lógica que Irán no se deje presionar por quien no predica con el ejemplo?