Posos de anarquía

Transparencia interna del Gobierno

El pasado 21 de mayo, identificado como colaborador habitual de Público, arranqué el tortuoso proceso para tratar de conocer el número de expedientes abiertos en 2011 por abuso policial en el Cuerpo Nacional de Policía. Informes en el pasado de organismos como Aministía Internacional, con su documento España: sal en la herida, en el que denunciaba la impunidad de algunos policías en casos de torturas y malos tratos, o la reciente e interminable lista de denuncias públicas y vídeos de YouTube ilustrando algunos de estos abusos en manifestaciones ciudadanas, me hacían pensar que merecería la pena saber en qué medida se depuran responsabilidades. Aquí, en Reino Unido, la transparencia en ese sentido es total, hasta el punto de que se publican las listas de los agentes expedientados, con nombres y apellidos.

Aquel día, 21 de mayo, el departamento de prensa de la Policía Nacional no mostró su mejor disposición a colaborar. Una de sus responsables zanjó la cuestión con un "aquí no manejamos estadísticas", remitiendo directamente al ministerio del Interior. Siguiendo sus instrucciones, me puse en contacto con el departamento de Comunicación de la cartera que dirige Jorge Fernández Díaz y al preguntar por los expedientes, la sensación de que estuviera preguntando por cuántos avistamientos de OVNIs había visto en Moncloa me recorrió todo el cuerpo. Diría que la persona que me atendió, incluso, tartamudeó.

Desde entonces, 75 días y más de 30 llamadas telefónicas sin respuesta ni devolución de la llamada por parte de esta persona de Interior. Tan sólo en dos ocasiones más pude hablar con ella. La primera, pasado el mes y medio desde la primera gestión, para escuchar que "estoy haciendo todo lo posible por que la persona que me tiene que dar los datos lo haga, pero estas cosas van despacio". Y vaya si van, porque hoy por fin se me han negado oficialmente los datos. Dos meses y medio han hecho falta a Interior para que finalmente concluyan que "estos datos son relativos a Asuntos Internos y no se facilitan públicamente".

"Pero, ¿no sería bueno hacerlos públicos como una medida más de transparencia?", pregunté. "No, si transparencia hay, pero es interna", respondió. Zanjada la cuestión. Y aquí me tienen, con cara de tonto contándoles mis cuitas mientras no me puedo quitar de la cabeza el caso de los Mossos d'Esquadra condenados por lesiones, tortura, maltrato y detención ilegal que cumplirán pena de prisión... a pesar del indulto del Consejo de Ministros de Rajoy.