Opinion · Posos de anarquía

¿Cuál es la relación real de EEUU con ISIS?

Aunque este tipo de informaciones no suelen llegar a los medios de comunicación masivos de Occidente, la agencia de noticias iraní Tasnim News y la iraquí Sarma News han informado estos días de la detención de cuatro consejeros militares (tres de ellos con doble nacionalidad estadounidense-israelí y un cuarto del Golpe Pérsico) por ayudar a los terroristas del Estado Islámico (ISIS). La operación militar, llevada a cabo por las fuerzas antiterroristas en el desierto de Tal Abta, cerca de la ciudad de Mosul, habría tenido lugar en el cuartel general en donde ISIS organiza sus operaciones en la norteña provincia de Nineveh.

Esta operación, que formaría parte de la llamada Operación The Sting of a Scorpion (‘El Aguijón del Escorpión’), se encuadra a su vez en la mayor ofensiva militar realizada desde junio del año pasado por el ejército iraquí, cuando las tropas de ISIS avanzaron hacia Bagdad. El objetivo, con la ayuda de voluntarios, sería recuperar Tikrit y la provincia de Salahuddin.

Operaciones como ésta -y la opacidad reinante en torno a ellas- vuelven a abrir la puerta a todo tipo de especulaciones, en las que EEUU no sale bien parado.  Según el investigador de geopolítica en Global Research, Tony Cartalucci, la Administración estadounidense habría estado proporcionando dinero, armas, equipos y vehículos a los terroristas de ISIS desde 2007. Como ejemplo de ello, cita el conflicto de Libia, en el que la OTAN proporcionó armas a los combatientes que, terminada la guerra, volarían a Siria, vía Turquía, para continuar los enfrentamientos.

En este sentido, Cartalucci señala que “el propio Departamento de Estado de EEUU admitía en 2011 que la franquicia de Al Qaeda en Siria, Jabhat al-Nusra (una de las ramas de ISIS), figuraba entre los grupos armados más destacados que luchaban contra el régimen de Al Assad”. Y es que durante la guerra en Siria, son muchos los casos documentados de envío de toneladas de armas a los rebeldes por parte de EEUU y Europa, unas armas que ahora se habrían vuelto en su contra.

Si bien es verdad que ISIS apareció como tal en Irak en 2013, lo cierto es que durante mucho tiempo ha estado más ligado a la franja oriental de Siria, aunque Jabhat al-Nusra también ha colaborado con grupos islamistas sirios en el oeste de Siria durante años. Según explica el profesor de Economía Política en la Universidad de Sidney, Tim Anderson, las fuerzas de paz de la ONU situadas en los Altos del Golán habrían visto en numerosas ocasiones interactuar al ejército israelí con combatientes de Jabhat al-Nusra.

https://www.youtube.com/watch?v=B-70jcmyZ0k#t=106

Anderson acaba de publicar un informe en Global Research el que evidencia esta conexión entre EEUU e ISIS. Para ello se apoya, entre otros, en trabajos como el de 2007 del prestigioso premio Pulitzer Seymour Hersh y su ‘The Redirection: Is the Administration’s new policy benefiting our enemies in the war on terrorism?’ en The New Yorker.  De este modo, EEUU habría hecho un uso moderado de los estados sunitas moderados, con la excepción de Arabia Saudí, para contener los avances chiítas tras la guerra de Irak en 2003. Según el periodista, a cargo de estas fuerzas se habrían llevado operaciones clandestinas para debilitar tanto al Gobierno iraní como a Hezbolá, en un claro intento de beneficiar a Israel.

Ya el año pasado, un asesor del presidente ruso Vladimir Putin, Alexander Prokhanov, llegó a acusar al Mossad de haber entrenado a terroristas de ISIS en Irak y Siria, enseñando, entre otras, técnicas de espionaje del servicio secreto israelí. Y ahora no hace ni una semana que  Qasim al-Araji, máximo responsable del partido Badr Organization (anteriormente conocida como las Badr Brigades de Irak) , aseguró la semana pasada en el Parlamento iraquí que tenía pruebas de que EEUU estaría armando a ISIS.

No es la primera vez que medios de comunicación iraníes denuncian el envío aéreo de armas por parte de EEUU. Incluso el propio Washington Post habría informado de uno de estos envíos, si bien lo calificaba de accidental tras la emisión de un vídeo (más arriba) en el que se ve el arsenal caído del cielo.

Tal y como explica Anderson, «una década después de los planes ‘destrucción creativa’ de Washignton, diseñados para reducir la influencia de Irán en Irak, un artículo de la revista Foreign Policy lamenta que su influencia es ‘la mayor en casi los últimos cuarenta años».