Opinion · Posos de anarquía

La gran lección de meter a Rato en el trullo

 

Meme de Rato cuando en pleno proceso judicial se fue a su yate.

Rodrigo Rato entrará en el trullo. Haga lo que haga, incluso, aunque recurra al Tribunal Constitucional plagado de conservadores puestos a dedo, entrará en la cárcel. ¿Cuál es la gran lección de ello? Que fue una denuncia ciudadana, que fue gracias a 15MpaRATO, como se consiguió enchinorar a este ‘superministro’ de la era Aznar.

Si algo prueba la condena del Tribunal Supremo a Rato es que la movilización  ciudadana es posible, que la fuerza hace la unión. Algo intuíamos cuando buena parte de las acciones emprendidas por quienes mueven los hilos del poder se dirigen más a dividirnos que a fomentar la solidaridad y la cooperación. Ha quedado lejos aquel mayo de 2012, cuando 15MpaRATO nació directamente del seno del 15M con el firme propósito de meter en la cárcel al icono que representaba el que fuera vicepresidente del Gobierno con Aznar.

Atrás ha quedado aquel primer micromecenazgo con el que se recaudaron 15.000 euros para arrancar el proceso judicial… porque hacer justicia cuesta mucho dinero que, casualmente, sobra a l@s mal@s y falta a l@s buen@s. Sería a finales de 2013 cuando, a partir de una filtración, se destapara el escándalo de las Tarjetas Black, por el que Rato baja ahora a los infiernos y Blesa se ‘autoquitó’ de en medio.

Aquellos que, según Pablo Casado, no eran más que un puñado de jóvenes que “protestaban porque no iban a tener esa segunda residencia que tenían sus padres”, consiguieron movilizarse, organizarse y enchironar  a quien ejecutó “el milagro económico español” que tanto han elogiado Aznar, Rajoy y toda la derecha en general. Ahora, el encarcelamiento de su santo varón les avergüenza y, al mismo tiempo, descubre su mezquindad, pues quien se puso del lado de Rato no era mucho menos miserable que él mismo, pues de lo que realmente fue padre es de la desgracia de muchas familias a las que vía Bankia arrebató los ahorros de su vida.

Con la embriaguez del triunfo sobre Rato y todo lo que representa -la borrachera nos durará mucho y hasta disfrutaremos su resaca-, hemos de ampliar las miras. Hay que seguir movilizándose contra quienes nos pisan el cuello, quienes se enriquecen a costa de nuestra miseria. Denuncien, filtren información y actúen contra el empresariado ruin que les explota, contra la clase política corrupta, contra las redes clientelares que están esquilmando el país. Colectivos como 15MpaRATO, periodistas, Inspección de Trabajo… hay muchos mecanismos para continuar batiendo a la panda de indeseables que tanto tiempo llevan robándonos a manos llenas. Con el ejemplo de 15MpaRATO, actúen.