Opinion · Posos de anarquía

Seres políticos

Todo es política. Todo. Quienes se creen diferentes, quienes se desmarcan del resto repitiendo una y otra vez la sandez de «yo no creo en la política, creo en las personas», también se posicionan políticamente y, por norma general, adoptando o una postura de conformismo o de arrimarse siempre al sol que más calienta. Cosa bien distinta es que la escena política, es decir, la que protagonizan la clase política, sea para que le revuelva el estómago a cualquier con un mínimo de decencia.

Hagan el ejercicio de repasar la prensa de hoy. Tras el empacho de los Óscar y los modelos enfundados en la alfombra roja descubrirán lo absurdo de la actualidad política. Encontrarán a un rey enchufado hablando de democracia y obviando la crisis del modelo de Estado del mismo modo que el Papa escurre el bulto entre su curia degenerada; a una Villacís con más dobleces que una garza de papiroflexia; a un Gobierno torpe manipulando la carta de un Vaticano que, como cabía esperar, se pliega al franquismo de nuevo; a una izquierda desnortada que no deja de dar palos de ciego

Ese hartazgo de la política no ha de excluirnos de ella, sino todo lo contrario, incentivar que seamos nosotr@s mism@s quienes hagamos política. A lo largo de la historia existen numerosas pruebas de cómo el pueblo puede cambiar el rumbo de un país, cómo puede influir en esa escena política que hoy produce hastío y náuseas a partes iguales. El 15-M fue uno de los últimos ejemplos: entonces, gente que se había repetido una y otra vez que «yo no creo en la política, creo en las personas» optó por tomar parte, por movilizarse realmente por las personas haciendo política, obviando, eso sí, a los partidos.

De aquel fenómeno, obvien lo que haya pasado entre los partidos políticos y recuerden el modo en que la sociedad civil recuperó la movilización social, comenzó a hacer su propia política, con la marea blanca (Sanidad), la marea verde (Educación), la marea violeta (tanto Feminismo como las personas que tuvieron que emigrar para poder comer), l@s yayoflautas, la PAH…

Si no hacen política, la harán por ustedes. Si no consiguen influir en los partidos, éstos lo harán en usted, por mucho que se declaren apolític@s, porque eso es tan utópico como declararse mineral o cosa. El ser humano es político, por definición. En un momento, hoy que se inaugura el Mobile World Congress de Barcelona donde la Inteligencia Artificial será una de las protagonistas, no se sacudan su inteligencia natural porque ésta es su mejor antídoto contra quienes ni siquiera se molestan en contarnos mentiras nuevas para seguir dirigiendo a las masas aborregadas.