Opinion · Posos de anarquía

Plantemos cara a la censura

La cancelación del concierto de Luis y Pedro Pastor en las fiestas del distrito de Aravaca es un atropello. Se mire desde el punto de vista que se mire: de cara a los artistas, a la comisión de festejos que propuso cartel en noviembre de 2018 y la ciudadanía entera, que ve cómo el capricho ideológico de PP y Ciudadanos arrasa con su rodillo, apoyados por Vox.

No hace falta ser muy avispado para ver qué ha cambiado en la ecuación, porque cuando se cerró la actuación de los Pastor, ninguno de los concejales del PP o Ciudadanos se negaron. Ahora, con Andrea Levy como concejala de censura y la llegada de Vox, la libertad de expresión y cultural se ve más amenazada que nunca. Si absurda era la excusa para cancelar el concierto de Def con Dos -que le ha costado unos cuantos miles de euros a la ciudadanía madrileña-, en el caso de Aravaca, ni siquiera se ha puesto encima de la mesa una justificación.

Estas dos cancelaciones o la venganza contra los espacios socio-culturales La Ingobernable  o La Gasolinera son la punta de lanza de un época oscura que, si la ciudadanía se queda impasible, nos pasará por encima. La cuestión es si lo vamos a consentir y quiero pensar que no.

Cuando en Rincón de la Victoria (Málaga), el gobierno del PP, Ciudadanos y Por Mi Pueblo (agrupación local que cada legislatura cambia de siglas), canceló también la actuación de Def con Dos que el mismo PP había cerrado antes de las elecciones municipales, arrodillándose a las exigencias de Vox, admitieron las presiones recibidas. Entonces, mi reflexión fue un llamamiento a que quienes defendemos la libertad de expresión, comencemos también a presionar.

Los que en lugar de golpearnos el pecho repartiendo carnés de demócratas preferimos practicar la democracia respetando y defendiendo las libertades civiles, no solemos saturar aún más a la Justicia con estúpidas querellas criminales, aunque nos amenacen de muerte cuatro tarados de extremaderecha. Dejamos que ladren y seguimos con lo nuestro, incluso, muchas veces sin replicarles. En muchas ocasiones me he planteado si esto les da alas o no -mañana, precisamente, publicaré un artículo al respecto, pues hoy se cumple una semana del cierre de mi cuenta de Twitter sin absolutamente ninguna explicación por parte de la red social.

Del mismo modo, con atentandos contra la Cultura como los cometidos por el nuevo Ayuntamiento, no debemos quedarnos en una simple pataleta en internet, sino que los partidos censores deben sudar frío al sentir la que se les viene encima. Es preciso comenzar a movilizarse desde el mundo de la Cultura, que históricamente ha sido altavoz para el resto de las demandas sociales… porque si han comenzado a atacar a la Cultura es porque están preparando el terreno para las tropelías que planean contra otros derechos. Por este motivo, hoy más que nunca, no claven rodilla en suelo como hacen PP y Cs ante Vox; levántense, miren al frente y planten cara, unid@s, ante la derecha más rancia que ya no sólo nos amenaza, nos ataca.