Opinion · Posos de anarquía

Barco de la muerte para el Día de los DDHH

Protestas en el puerto de Sangunto la pasada madrugada – Antimilitaristes – MOC Valencia.

España ha escogido una curiosa manera de celebrar el Día Internacional de los DDHH: dando puerto seguro al Bhari Abha, el barco de la muerte que presumiblemente va a cargar armas para seguir alimentando la masacre que Arabia Saudí está cometiendo en Yemen.

El buque llegó al puerto de Sagunto (Valencia) de madrugada, donde colectivos ecologistas y antimilitaristas se manifestaban, por lo que posiblemente ya se ha producido el cargamento con nocturnidad y alevosía. Un cargamento en ocho contenedores sobre el que España ha guardado el más absoluto de los secretos, ocultándolo bajo el epígrafe “mercancías peligrosas”, que es el que suele emplearse para referirse a materiales explosivos o bombas.

No es la primera vez que el Bhari Abha atraca en España. El pasado mes de mayo lo hizo en Santander, donde cargó dos contenedores de 28 toneladas con explosivos. Los colectivos antimilitaristas aseguran que, según los datos de aduanas de EEUU y la ONU, el año pasado Arabia Saudí realizó ocho cargamentos de blindados y bombas guiadas por láser por valor de más de 1.100 millones de euros. En concreto el Bahri Abha, desde que Arabia Saudí emprendiese sus ataques contra Yemen en marzo de 2015,  ha transportado en ocho viajes unos 162 millones de dólares en armas desde EEUU.

Infinidad de colectivos, con la plataforma Armas Bajo Control –integrada por Amnistía Internacional, Greenpeace, Intermón Oxfam y FundiPau– a la cabeza, se han manifestado en contra de este atraque en Saguntp, que una vez más vuelve a teñir de sangre las manos del Estado español. Tal y como indica el manifiesto promovido por el Movimiento de Objeción de Conciencia (MOC) de Valencia, «la guerra ‘empieza’ aquí, con la fabricación de las armas en factorías europeas y estadounidenses, y sigue su camino en las bodegas de buques como ese».

Arabia Saudí es uno de los principales clientes de armas de España. Entre enero de 2015 y junio 2018 –última fecha disponible con datos actualizados por parte de la Secretaría de Estado de Comercio-el importe de las licencias a empresas españolas para vender material de defensa ataque a Arabia Saudí ascendió a 2.483 millones de euros, mientras que en ese mismo periodo se realizaron exportaciones por 2.046 millones de euros.

España comercia con muerte. Busca su hueco en foros como el G-20 -a cuya próxima reunión ha sido invitado, precisamente, por Arabia Saudí– a cambio de ser cómplice de las matanzas Yemen, con el blanqueo de un país que pisotea los Derechos Humanos llevando, por ejemplo, la celebración de la Supercopa de fútbol durante tres años. Una circunstancia que debería avergonzarnos porque trasciende al actual gobierno -lo han hecho todos- y salpica de pleno a la Corona, con Felipe VI y el rey emérito estrechando la mano de un sanguinario asesino. También salpica a la banca, con entidades como BBVA, Santander, Bankia, CaixaBank y Sabadell denunciadas por invertir en los principales productores de armas. Esa es su calidad humana y la que nos adjudican si no nos levantamos contra ello.