Posos de anarquía

El día que Moreno Bonilla descubrió que es él quien desprestigia a Andalucía

De izquierda a derecha: Juan Marín (Cs), Juanma Moreno Bonilla (PP) y Alejandro Hernández (Vox)

Cuando, a diferencia del resto de Andalucía, Málaga y Granada no consiguieron pasar a la Fase 1 el pasado 11 de mayo, el presidente de la Junta, Juan Manuel Moreno (PP), y el resto de su gobierno cargaron durantemente contra el ministerio de Sanidad. Moreno aseguró que, de cara al turismo, afectaba de manera reputacional a estas dos provincias, tachando la decisión de arbitraria y política sin atender a criterios sanitarios. Conocido hoy el informe del ministerio de Sanidad, descubrimos o confirmamos que quien desprestigia a estas provincias es la gestión de PP y Cs, apoyados por Vox.

La Junta pedía informes, toda la ciudadanía, de hecho, demandábamos transparencia, y ya son públicos los informes. Tomemos Málaga como ejemplo, para ver si se confirma la teoría de la conspiración de la Junta de Andalucía. A pesar de que lo exigible es, según Sanidad, "asegurar la realización de las pruebas de diagnóstico por PCR como mínimo al 80% de los casos sospechosos en un plazo de 24-48 horas", en Málaga se quedó muy lejos de esto.

En el informe remitido por la Junta, durante la semana anterior a su envío, se diagnosticaron en Atención Primaria (AP) como sospechos de coronavirus 1.054 casos. Apenas se realizó PCR a la mitad de ellos (52,7%), siendo un 13,3% de ellos positivos. En atención hospitalaria tampoco se llegó al mínimo exigible: de los 403 casos sospechosos, se realizó la PCR a un 72,7%, con un porcentaje de positividad del 7,8%.

Así las cosas, la cantidad de casos ocultos pese a ser ya sospechosos se cifraban por centenares sólo en Málaga... sin olvidar que la Junta tenía previsto poner en marcha su estrategia de refuerzo de capacidad diagnóstica y su sistema de detección precoz y seguimiento de contactos en AP a partir de la misma semana en que Málaga habría saltado a la Fase 1.

Soluciones como que sólo el distrito sanitario de Málaga se quedara en una Fase 0 adulterada mientras el resto de la provincia avanzaba a la Fase 1 se le antojó a Sanidad imposible, dado que "la mayoría de los distritos colindan con los distritos que presentan una incidencia más elevada y que no se puede garantizar el control de la movilidad entre ellos".

Dicho de otro modo, la Junta de Andalucía no hizo los deberes y, como se mantuvo desde el ministerio, fueron los criterios sanitarios los que dictaron la resolución. Si algo afectó la reputacion en términos de seguridad para el turismo no fue el Gobierno de España, sino  la Junta de Andalucía, que la semana antes del pase a la Fase 1, en toda la comunidad únicamente se realizaban 1,77 PCR por cada 1.000 habitantes. De hecho, pese a tener una capacidad máxima de 6.000PCR/día, únicamente realizaba 2.129PCR/día, es decir, al 35,5% de su capacidad máxima. Entonces, La Rioja era única Comunidad en condiciones de realizar estas pruebas al 100% de los casos sospechosos, pero Andalucía quedaba muy lejos del 50% de su capacidad máxima. En lugar de admitir su ineptitud o incapacidad, Moreno Bonilla bajó al barro político, mintiendo a su ciudadanía en un intento por tapar su deficiente gestión.

Como guinda del pastel para el desprestigio de Andalucía, ayer PP y Cs pusieron a Vox al frente de la Comisión de Reconstrucción para Andalucía. Trifachito en Estado puro, puesto que es difícil de encajar que se fíe en Vox para la recuperación andaluza cuando la extrema-derecha votó en contra de tal Comisión. No sólo ahí, sino que a nivel municipal también Vox a votado en contra de los planes de reconstrucción locales para paliar los efectos del COVID-19.

PP y Cs han vuelto a vender el alma del pueblo andaluz para que sus cuentas de votos les salgan, a pesar de que si algo ha demostrado Vox es su postura irrespetuosa con las medidas más básicas de seguridad sanitaria, expandiendo bulos que han generado alarma entra la población, negando incluso la autonomía andaluza. Un despropósito, pero todo parece valerles a PP y Cs con tal de asegurarse la aritmética de votos. Nada nuevo cara al sol, pues ya le bailaron el agua a Vox perjudicando la lucha contra la violencia de género que la extrema-derecha niega.

¿Cómo no va a salirse la izquierda de tal comisión, si ya nace viciada? Justificar la decisión de situar al frente al fascismo mirando al acuerdo entre PSOE y UP con Bildu es pura demagogia. Mientras Bildu defiende una mayor justicia social derogando una reforma laboral que ha empobrecido a toda España, Vox continúa defendiendo medidas que nos retrotraen a uno de los pasados más oscuros que ha vivido España.