Posos de anarquía

Dónde está la Policía cuando hay neonazis

Ayer un grupo de neonazis se dedicaron a campar a sus anchas por el barrio madrileño de San Blas-Canillejas, cometiendo un delito de odio ante la pasividad de la Policía Nacional. Así lo ha denunciado SOS Racismo Madrid a través de sus redes sociales, con vídeos en los que se puede ver cómo esta panda de indeseables llegó a localizar la dirección del piso de acogida de los menores no acompañados  (conocidos como 'menas') y se pusieron a corear "Madrid será la tumba de los menas". Se equivocaban, tanto como al cantar "En San Blas, ni un puto mena". En San Blas, ni un puto neonazi.

Ya he referido en alguna ocasión que conozco muy bien San Blas-Canillejas. Allí me crié. Eran tiempos del despreciable Alberto Ayala de Cantalicio (Combat España, Juventidades Canillejas...) y entonces, la vecindad lo barrió literalmente, a él y a todos los de su calaña. Es un barrio obrero, con sus miserias pero noble, que acoge, que marca. Y el resurgir ahora de un puñado de fascistas, en su mayoría niñatos descerebrados incapaces de mascar chicle y andar a un tiempo, correrá el mismo destino. No tienen cabida en un barrio así.

Imagen

Hacen el saludo neonazi y portan pancartas con leyendas como "Fuerza y Honor" o "Contra nosotros, quien pueda". Pues, sencillamente, San Blas puede, porque ni todos ellos juntos consiguen reunir la fuerza y honor que tiene un solo vecino del barrio. No me cabe la menor duda. El barrio podrá con ellos, como antaño.

Lo que me inquieta es que, según relata SOS Racismo, la Policía no hizo ningún arresto; se limitó a pedir que protestaran en una plaza cercana y dejaran de intentar entrar en el piso tutelado. Personalmente, me importa un carajo si los cenutrios fascistas llevaban mascarillas o respetaban las medidas de seguridad sanitaria; lo que más me perturba es que ante un delito de odio tan evidente, las Fuerzas de Seguridad se quedaran impasibles. Nada que ver, por ejemplo, con la reacción que tienen cuando se protesta con resistencia pacífica contra un desahucio o contra la tala indiscriminada de unos árboles, por ejemplo.

No quiero ni imaginar el mensaje que está transmitiendo el cuerpo policial con esas actuaciones, porque si lo imaginara, me temería lo peor. Descritos así los hechos, no estuvo a la altura, como tampoco lo está Delegación de Gobierno si no abre una investigación sobre el rebaño de neonazis allí congregado y sobre quién ordenó la connivencia policial.

La imagen puede contener: texto

El hilo de SOS Rascismo Madrid es demoledor y no deja a la Policía en mejor lugar que a la basura fascista. "Fuera menas de nuestros barrios", como cantaban los cabezahuecas, NO.  "Fuera NAZIS de nuestros barrios", SÍ. En lugar de rendir pleitesía a Vox quitando placas como la de Largo Caballero, el Ayuntamiento de Madrid debería ponerse manos a la obra, en colaboración con Delegación de Gobierno, para apagar la mecha que ellos mismos han encendido blanqueando el fascismo. Si no lo hacen, lo hará San Blas, pero quizás no del modo que ellos quisieran porque, en todo caso, el barrio tiene más fuerza y honor que todos ellos.