Tener química

MIGUEL ÁNGEL QUINTANILLA FISAC

Catedrático de Lógica y Filosofía
de la Ciencia

Hace cien años Marie Curie recibió su segundo premio Nobel. Para conmemorarlo, la ONU ha declarado 2011 Año de la Química, con el objetivo de popularizar esta ciencia y dar a conocer lo mucho que ha contribuido al bienestar de la humanidad. Falta hacía, porque la química en los últimos tiempos parecía una ciencia maldita. Todavía hoy resulta un lugar común afirmar que los vinos con química son peores que los naturales o que la química estropea el suelo de los cultivos y contribuye a deteriorar el medio ambiente. Aunque lo cierto es que, gracias a la química, hoy sabemos hacer mejores vinos que nunca, controlamos la salubridad de los alimentos, mejoramos el rendimiento agrícola, procesamos los residuos orgánicos e industriales y preservamos los recursos naturales, además de fabricar fármacos cada vez más eficaces, materiales más resistentes y sistemas más eficientes de captación y almacenamiento de energía.
Es cierto que a la química le debemos la proliferación de plásticos que han servido para inundar los mares y los campos con residuos contaminantes. Pero esto no es efecto de la química, sino resultado de la mala gestión que hacemos de los productos que fabricamos, usamos y tiramos. En todo caso, también dependemos de la química para reciclar, limpiar y eliminar los residuos que generamos con nuestro comportamiento irresponsable.
Así que, en términos generales, la química es buena. Quizá por eso existen también en la cultura popular expresiones que resaltan sus aspectos positivos, como se han encargado de enfatizar los organizadores del Año de la Química en España (http://www.quimica2011.es/) en un bonito libro divulgativo (Tienes química, tienes vida). Cuando alguien tiene química con alguien es que resulta atractivo, seductor, agradable, convincente, te sientes bien con él o ella, y estás dispuesto a seguirle al fin del mundo. Y todo eso no tiene nada que ver con la circunstancia de que la persona en cuestión sea realmente un químico profesional, un investigador o un profesor de química, aunque puede que ayude. Lo hemos visto hace poco: Rubalcaba es químico y profesor de química. Pero sobre todo tiene química. Una ventaja notable para ser candidato en unas elecciones generales que a lo mejor se celebran en el Año de la Química.