Opinion · Dominio público

¿Qué hacemos con Bankia?

15MpaRato ante el debate sobre la nacionalización o privatización de Bankia

Existen en estos momentos dos posturas claras en el debate sobre qué hacer con Bankia. Ambas posturas se prodigan en declaraciones contundentes en los medios de comunicación sobre la necesidad de o bien continuar con la privatización de Bankia o bien de su nacionalización y conversión en banca pública. De momento todo se queda en declaraciones porque los partidarios de la privatización piden posponerla ya que saben que ahora no es posible y los partidarios de hacerla pública no han dado ningún paso real en esa dirección con el cambio de gobierno más allá de gestos en el Congreso como el de mañana.

Rodrigo Rato, entonces presidente de Bankia, en una intervención tras el comienzo de la cotización del banco en Bolsa, el 20 de julio de 2011. AFP/Pierre-Philippe Marcou
Rodrigo Rato, entonces presidente de Bankia, en una intervención tras el comienzo de la cotización del banco en Bolsa, el 20 de julio de 2011. AFP/Pierre-Philippe Marcou

Desde 15MpaRato hemos hecho en diferentes ocasiones una denuncia de los planes de privatización de Bankia y al mismo tiempo hemos sido invitados a unirnos a la campaña para que Bankia sea Banca pública. Queremos explicar muy brevemente por qué no nos hemos sumado a la campaña.

-Para empezar, tenemos razones éticas y estratégicas para no hacerlo. Ésta es una campaña capitalizada en los grandes medios y de cara a la opinión pública por el grupo Unidos Podemos (Podemos e IU) y las dos centrales sindicales (CCOO y UGT).

Tanto IU como CCOO y UGT participaron activamente en el expolio de la cajas de ahorros. Hemos conseguido que varios de sus miembros hayan tenido que entrar en prisión cuando hicimos públicas las Tarjetas Black y estamos juzgando a algunos de sus responsables de la salida a bolsa desde hace 7 años en el juicio que iniciamos en la Audiencia Nacional.

No queremos cooperar ni contribuir de ninguna manera a este intento de lavarse la cara y volver a recuperar una parcela corporativa que partido y centrales sindicales no merecen recuperar.

-Para terminar, y mucho más importante, creemos que técnicamente es una propuesta vacía. En nuestra humilde opinión, y tras estudiar el asunto durante estos años, independientemente de que Bankia sea un banco público (controlado por la partitocracia, puesto que cuando ellos dicen banca pública se refieren a banca controlada por ellos) o un banco privado, nosotros exigimos una banca bajo control democrático y denunciamos que algo tan básico como las cuentas de Bankia y de la banca en general están siendo ocultadas a la ciudadanía.

Sin que la situación real de Bankia sea expuesta abiertamente como primer paso para que pueda ser controlada o al menos supervisada por la ciudadanía, no hay ninguna diferencia entre que sea gestionada por políticos o banqueros y en este caso nuevamente tenemos la seria sospecha de que la situación real de Bankia no es la que nos cuentan.

Sabemos que el sistema financiero español falsea “legalmente“ sus cuentas con el artificio de los créditos fiscales y que los altos directivos de la banca los aprovechan para hacer que la noria siga girando. Y tenemos que recordarles a los grandes partidos y sindicatos que están avalando esta farsa contable y que saben que cuando un banco caiga, el dinero de los activos fiscales diferidos que aparece ahora en las cuentas de la banca tendremos que pagarlo de nuevo la ciudadanía.

Podéis encontrar nuestro análisis de este tema aquí.

Más que una futura Bankia pública o privada, nos preocupa en este momento si Bankia tiene algún futuro y qué debemos hacer y saber la ciudadanía para librarnos de la próxima gran estafa financiera que políticos y banqueros están gestando con una mezcla de avaricia e incompetencia.

Lo peor es lo que ni podemos saber, ni nos quieren aclarar y que puede estar oculto en los balances, como la reciente absorción de la maltrecha BMN, tras la cual Bankia no ha dejado de caer en bolsa. O el dinero que nos está costando que Goirigolzarri siga jugando a banquero aceptando las apuestas en corto contra Bankia que también tenemos que pagar a los especuladores.

Planteamos sólo estas dos preguntas que no nos contestó Goirigolzarri en su comparecencia en el Congreso de los Diputados, pero la lista es mucho más larga.

Sin la respuesta a este tipo de preguntas, tanto si Bankia completara su privatización como si se nacionalizara completamente, todo volverá al punto de inicio y la cuenta atrás volverá a empezar hasta que la ciudadanía descubramos que era todo una gran mentira y que las cuentas fueron, son y serán falsas. Y entonces ya sabemos lo que nos tocará: volver a pagar.

Obviamente nos oponemos a los planes de privatización de Bankia, pero creemos que la actual dirección de Bankia y los gobiernos de PPSOE se las bastan, hoy por hoy, para autoboicotear y desbaratar su propio plan de privatización.

En las condiciones actuales, tanto con una Bankia pública como con una Bankia privada, vamos a acabar pagando sus pufos igualmente porque estamos acostumbrados a que ambos (políticos y banqueros) nos mientan. Lo único que nos puede sacar de esta trampa es conocer las cuentas de Bankia. Sin información real sobre su estado, no tiene sentido este debate.

En el caso de que el valor real de Bankia sea negativo, ¿queremos la ciudadanía volver a asumir las pérdidas mediante una nueva nacionalización como ya nos obligaron a hacer en su día? No tiene sentido plantear esta pregunta o aspirar a tener un debate democrático sobre la nacionalización o privatización de Bankia sin la información que nos están negando.

Más sobre el tema aquí.

Fdo.

15MpaRato

Primera acusación ciudadana que impulsó el Caso Bankia en la Audiencia Nacional destapando abusos de la salida a bolsa, Preferentes y TarjetasBlack.

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