Opinion · Dominio público

La encuesta censurada del CIS que cuestionaba la futura monarquía de Juan Carlos I

Raúl Magallón

Profesor en el Departamento de Periodismo y Comunicación Audiovisual de la Universidad Carlos III de Madrid.

Mucho se ha hablado en los últimos tiempos sobre las encuestas del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) y sobre la no inclusión en las mismas de preguntas relacionadas con la Monarquía, poco sabemos sobre si esas preguntas se han seguido haciendo aunque no se hicieran públicos los resultados.

El rey Juan Carlos jura las Leyes Fundamentales del Reino en el acto de proclamación como rey, en 1975. EFE
El rey Juan Carlos jura las Leyes Fundamentales del Reino en el acto de proclamación como rey, en 1975. EFE

Lo que sí sabemos es que esas encuestas se empezaron a realizar en los años 70, en plena transición, cuando el CIS aún se denominaba Instituto de Opinión Pública. También sabemos que esas encuestas no eran públicas y sirvieron para modelar la imagen del entonces príncipe Juan Carlos de Borbón a través de los medios de comunicación.

Entre otras cuestiones, porque dos años después de que se produjera su designación, sólo el 33% sabía cuándo el entonces Príncipe D. Juan Carlos de Borbón había sido designado sucesor, a título de Rey, del Jefe Del Estado.

Fuente: Instituto de Opinión Pública (1971)
Fuente: Instituto de Opinión Pública (1971)

 

 

También sabemos que sólo el 22% recordaba cómo se había llegado a esa designación -que se había producido el 22 de julio de 1969- o que el 59% de los encuestados respondía cuando se le preguntaba por la Monarquía que el pueblo deseaba poder elegir a sus gobernantes.

Fuente: Instituto de Opinión Pública (1971)
Fuente: Instituto de Opinión Pública (1971)

Las distintas encuestas que se hicieron sobre la cuestión y que fueron reconocidas off the record por el expresidente del Gobierno Adolfo Suárez en una entrevista a la periodista Victoria Prego que fue emitida por La Sexta Columna hace ahora dos años (21 años después de que la entrevista tuviera lugar) dejan claro que había una brecha generacional entre lo que pensaban los españoles sobre el futuro de la Monarquía pero también que los medios (públicos y privados) tuvieron un papel fundamental a la hora de moldear la opinión pública de los españoles durante esa transición.

Fuente: Instituto de Opinión Pública (1971)
Fuente: Instituto de Opinión Pública (1971)

Ante la posible incorporación del entonces Príncipe Juan Carlos al “salón de los españoles” las respuestas más representativas eran:

  • El 57% respondía que no le agradaría ver con más frecuencia en las pantallas de TV referencias a las actividades y a la vida del Príncipe.
  • Sin embargo, al 68% le resultaba “simpática” la figura del entonces Príncipe Juan Carlos y sólo un 9% afirmaba que no le resultaba simpática.
Fuente: Instituto de Opinión Pública. (1971)
Fuente: Instituto de Opinión Pública. (1971)

Más allá del silencio y censura que las acompañan, estas encuestas sólo dejaban claro una cosa: que en el debate entre Monarquía y República lo único que estaba claro es que no había nada claro. Y, como sabemos, no hay nada más peligroso que la incertidumbre social y política para quien no quiere cambios que no sean los promovidos desde las estructuras de poder.

Casi 47 años después, también sabemos que el Instituto de Opinión Pública (que pasaría a denominarse CIS en 1977) realizó una encuesta de la que aún hoy se niegan tener resultados.

En enero de 1972 el Instituto de Opinión Pública iniciaría un estudio con el título “Sondeo sobre la boda del Príncipe Alfonso de Borbón y María del Carmen Martínez de Bordiú” (el 23 de diciembre de 1971 se había efectuado la petición de mano de la nieta del dictador Francisco Franco y la boda se celebraría el 8 de marzo de 1972).

En la pregunta 7 del cuestionario se señalaba: “De las frases que le voy a citar a continuación, -¿Cuál cree Vd. que se identifica mejor con las posibles consecuencias de la boda?”.

Y las posibles respuestas eran:

Fuente: Instituto de Opinión Pública. (1972)
Fuente: Instituto de Opinión Pública. (1972)

En el cuestionario se les recordaba a los encuestados que “su designación había sido debida al azar y sus opiniones individuales no serían conocidas por nadie”.

Ante las consecuencias que tuvo el conocimiento de su realización y las preguntas que cuestionaban directamente el futuro de la Monarquía de Juan Carlos I, el sondeo fue suspendido. En la documentación guardada se señala que “por razones totalmente ajenas al I.O.P. el trabajo de campo hubo de ser suspendido, quedando reducida y alterada la muestra proyectada, tanto en el número total de entrevistas, cuanto en su distribución por distritos, sexo y edad”.

La encuesta se realizó bajo la dirección de Juan Ramón Cercós Bolaños. Al respecto, cuenta María Pilar Alcobendas en su libro Historia del Instituto de Opinión Pública. 1963-1977 que “el sondeo no pasó inadvertido. A los pocos días de iniciarse el trabajo de campo, el debate sobre la Monarquía y  el futuro monárquico era principal entre la clase política”.

El 18 de enero de 1972 (menos de un mes después del anuncio de boda) aparecería una nota de Europa Press en el diario Pueblo que señalaba que Juan Ramón Cercós había presentado su dimisión.

Más allá de lo que nuestra intuición quiera o pueda pensar sobre lo que pasó lo que es evidente en este momento es que el hecho de que siga vigente una Ley de Secretos Oficiales de 1968 en nuestro país lo único que hace es alimentar la desinformación, la polarización política y social y la desconfianza en nuestras instituciones.