Opinión · Dominio público

Escupen odio

Odón Elorza

Diputado socialista por Gipuzkoa

Hoy, los líderes de la derechona han vuelto a soltar odio y abusar de la crispación, añadiendo falsedades y descalificaciones enfermizas contra Sánchez. Aunque han dejado claro que pasan olímpicamente de la agenda social al no hacer ninguna referencia a los problemas cotidianos de la ciudadanía. Cuestiones que el Gobierno se ha comprometido a afrontar desde un presupuesto para 2019 que permita recuperar derechos básicos y servicios públicos, o lo que es lo mismo devolver la dignidad de las personas.

Me parecía obligado escribir, como diputado, una crónica urgente desde el Congreso, a modo de resumen, con ocasión de la comparecencia del Presidente Pedro Sánchez en el Pleno. En él ha dado cuenta de la posición del Gobierno sobre los grandes temas de actualidad nacional e internacional.

De nuevo, Casado y Rivera han representado el teatrillo habitual, siguiendo un guión ácido en el que el señor Torra es el protagonista de su relato y la aplicación del artículo 155 de la Constitución Española aparece de modo recurrente como la varita mágica para resolver el grave conflicto en Cataluña. Mal asunto cuando se trata de recuperar la convivencia.

A lo largo del bronco debate parlamentario, Casado y Rivera han evitado cualquier referencia a su vergonzante acuerdo con Vox, algo absolutamente contrario al objetivo de la regeneración democrática. Es evidente que su derechización les ha llevado a las posiciones de Vox y, por tanto, a proponer una auténtica involución política y social.

Tras lo escuchado, es fácil sacar conclusiones de lo sucedido hoy en el Congreso, habiendo quedado en evidencia que Casado y Rivera no saben:

1. Que la política no puede convertirse en un ejercicio continuado de crispación y conflicto que la desprestigia y provoca hartazgo y desconfianza ciudadana en el sistema democrático.

2. Que el patriotismo no es cosa de exhibir banderas y gritar “yo soy español” o “viva España”, sino de priorizar la Agenda social.

3. Que no pueden reducir la salida del conflicto secesionista en Cataluña a la mera aplicación del artículo 155 de la Constitución con la eliminación del autogobierno.

4. Que la regeneración ética y democrática es incompatible con pactar con la ultraderecha para gobernar Andalucía, porque ésa es la ideología de Vox.