Opinion · Dominio público

Nosotros decimos Sí a Europa

Alfred Bosch

Conseller de Acción Exterior de Catalunya

Cataluña ha sido siempre un socio comprometido y de confianza en la construcción del proyecto europeo, contribuyendo activamente a definir la Europa diversa de hoy y mañana. Al contrario que los defensores del Brexit, Cataluña nunca ha abandonado su sentimiento de pertenecer a la Unión Europea. Le decimos Sí a Europa.

La sociedad catalana ha mostrado su compromiso con el proyecto común participando activamente, con un índice de participación 13 puntos superior a la media europea, en las elecciones al Parlamento Europeo, la única institución directamente elegida que representa a más de 500 millones de ciudadanos. Como demócratas, debemos exigir que a todos aquellos que han ganado legítimamente su escaño en el Parlamento Europeo se les permita representar a sus ciudadanos y trabajar para defender su visión de una Europa inclusiva, social y mejor para los cinco próximos años.

Cuando el Parlamento Europeo se reúna por primera vez el 2 de Julio, Europa podrá ver en primera persona los esfuerzos que hacen algunos para impedir a cargos electos (y a sus votantes) ejercer sus derechos políticos y democráticos, por razones estrictamente políticas. Esto no es nuevo. Durante el último mes, el Congreso de los Diputados y el Senado han suspendido a cinco miembros electos de sus funciones como representantes, todos ellos antiguos integrantes del gobierno catalán que actualmente están siendo procesados. A pesar de que han podido participar legalmente en los comicios, ganado y tomado su escaño en el parlamento y que todavía están esperando la sentencia del juicio, se les han denegado sus derechos políticos.

La semana pasada, a Carles Puigdemont, y Toni Comín se les denegó el acceso al Parlamento Europeo. Al mismo tiempo, otros eurodiputados electos de España no sólo fueron autorizados a entrar en el edificio, algunos incluso recibieron su acreditación oficial. Con tal de evitar una chapuza continua, la presidencia actual del Parlamento Europeo, liderada por Antonio Tajani, ordenó al secretario general que suspendiera todas las acreditaciones a nuevos miembros del Parlamento Europeo.

Un tercer eurodiputado que podría verse privado de ocupar su escaño es Oriol Junqueras, Spitzenkandidat de la Alianza Libre Europea, quién ha pasado ya 19 meses en prisión preventiva. El grupo de trabajo de las Naciones Unidas sobre Detenciones Arbitrarias ha exigido recientemente la liberación inmediata del Spitzenkandidat y de dos personas más que actualmente están siendo juzgadas en Madrid. De acuerdo con el grupo de la ONU, han sido encarcelados por sus ideas políticas.

Negar derechos políticos a miembros electos no encaja con una democracia europea moderna. La legitimidad del Parlamento Europeo podría ponerse a prueba si los derechos de aquellas personas que han sido elegidas por el pueblo no son completamente protegidos, y si no están presentes el día 2 de julio en Estrasburgo como representantes legítimos y democráticamente elegidos.

Históricamente, los eurodiputados catalanes han sido socios activos del proyecto europeo. Han estado presentes en importantes debates europeos, y siempre se han posicionado al lado de aquellos que defienden los derechos fundamentales y las libertades. Carles Puigdemont, Oriol Junqueras y Toni Comín, antiguos miembros del gobierno catalán que están actualmente en exilio o en prisión preventiva, han sido elegidos por 1.720.500 ciudadanos de España y Cataluña para que les representen en el Parlamento Europeo. Si a estos tres eurodiputados no se les permite participar en la siguiente legislatura, Europa no sólo habrá perdido tres miembros activos y pro-europeos a su servicio, sino también otra oportunidad de mostrarle al mundo que este es, sin duda, un espacio de libertad, democracia y derechos fundamentales.