Dominio público

Prioridad: invertir en digitalización y formación digital

Gonzalo Pino

Secretario de política sindical de UGT

La pandemia Covid19 está suponiendo un baño de realidad para multitud empresas y de administraciones públicas, que se han visto, en demasiados casos, casi paralizadas a causa de su poco músculo tecnológico y su bajo grado de digitalización. A pesar de las reiteradas denuncias públicas que hemos realizado, urgiendo a digitalizar nuestro país de forma proactiva e inclusiva, estamos pagando un precio muy alto por nuestro retraso tecnológico.

El Índice de la Economía y la Sociedad Digitales (DESI por sus siglas en inglés[1]) para 2020 vuelve a sacarnos los colores en esta materia, ya que coloca a España en una posición rezagada en relación con nuestro potencial económico, en el puesto número 11 de 28 posibles, cuando somos la quinta potencia económica de la Unión).

Descendemos un puesto, pero en la comparativa anual, pero desde 2015 nuestra convergencia con Europa cada vez se distancia más. En seis años hemos pasado de estar casi en la media europea a alejarnos en cinco puntos porcentuales.

Índice de la Economía y la Sociedad Digitales
Índice de la Economía y la Sociedad Digitales

Nuestras grandes fortalezas, concentradas en unas de las mejores infraestructuras digitales de Europa y en el alto grado de digitalización de nuestros servicios públicos, no son capaces equilibrarla situación. ¿La razón? una debilidad endémica de nuestro país: la baja capacitación digital de nuestra ciudadanía y nuestra fuerza de trabajo[2] y el retraso tecnológico de nuestras empresas[3].

Las causas de esta tendencia son los severos desequilibrios estructurales que sufrimos, al comportarnos como líderes europeos en algunos apartados, mientras estamos en el furgón de cola continental en otros aspectos. Por ejemplo: España es líder europeo en infraestructuras digitales (doblamos la media europea en cobertura de redes de alta velocidad de fibra óptica) y tenemos una preparación para el futuro 5G nueve puntos mayor que la media. En servicios públicos digitales rozamos siempre las máximas puntuaciones, gracias a nuestra implantación de sistemas de datos abiertos y al número de interacciones con la administración electrónica.

Sin embargo, nuestros puntos débiles siguen siendo los mismos que venimos señalando, y denunciando, desde hace años: una brecha digital inaceptablemente amplia y una digitalización empresarial muy por debajo de lo esperable.

Índice de la Economía y la Sociedad Digitales
Índice de la Economía y la Sociedad Digitales

Solo uno de cada tres españoles posee competencias digitales por encima de las básicas y cuatro de cada diez no tiene conocimientos software. En el terreno laboral, el número de personas trabajadoras especializados en nuevas tecnologías está muy por debajo de la media europea, mientras que la presencia femenina en el sector tecnológico apenas supera el 1%[4]. Las mejoras en varios de estos apartados, aunque deben ser valoradas, son claramente insuficientes ante el retraso acumulado por años de desidia gubernamental, por lo que urge desplegar medidas de mayor calado y con mayor financiación.

Índice de la Economía y la Sociedad Digitales
Índice de la Economía y la Sociedad Digitales

Con respecto a las empresas se registran inexplicables retrocesos: usamos menos cloud computing o nuestras PYMES venden menos online que en ejercicios anteriores, empeorando ya la poca competitividad digital de nuestras empresas. Tampoco el big data se abre paso e incluso el intercambio de electrónico de información entre las empresas ha descendido tres puntos en el último año.

Desde UGT seguimos exigiendo a políticos, reguladores, legisladores y patronales que den un paso adelante y acometan  reformas de calado que permitan a nuestra economía alcanzar un nivel digital competitivo. Estamos obligados a articular contrapesos sociales que nos permitan construir un futuro en términos de cohesión social y territorial, mediante preparación digital de nuestra ciudadanía y nuestra fuerza laboral.

No podemos enfrentarnos a una situación de indefensión digital como la que hemos vivido en los tres últimos meses. Es necesario extraer nuevas lecciones de lo ocurrido y tomar cartas en el asunto porque invertir en digitalización y en formación digital debe ser una prioridad.

NOTAS
[1] https://ec.europa.eu/digital-single-market/en/news/digital-economy-and-society-index-desi-2020
[2] https://www.ugt.es/un-plan-nacional-de-inclusion-tecnologica-que-termine-con-la-brecha-digital
[3] https://www.ugt.es/sites/default/files/digitalizacion_de_la_empresa_espanola_v3_01112019.pdf
[4] https://www.ugt.es/las-mujeres-deben-estar-en-el-centro-de-la-revolucion-digital