El azar y la necesidad

Yo soy el hijo de puta que manda aquí

Según el prestigioso sociólogo y pensador Charles Tilly un estado se define como una organización que controla los medios coercitivos en un determinado territorio. El proceso de formación de un estado es, pues,  el mismo que el de una organización mafiosa. Se crea una supuesta amenaza externa, bélica,  y se ofrece protección a un precio, siempre con la amenaza de un castigo. ¿Por qué en Europa se formaron unos estados nación y no otros? Porqué el poder de coerción y el capital humano y financiero de unas regiones y unas élites chocaba con la debilidad de otras. Catalunya no llegó a constituirse como un estado nación  por esa razón, por el impresionante poder de coerción que acumuló el  Estado imperial que giraba en la órbita de Castilla y que tenía en Francia a su principal enemigo. Un país pequeño y débil como Catalunya, situado estratégicamente entre dos grandes poderes,  no tenía ni suficiente capital financiero ni humano para hacer valer su fuerza, para constituirse en estado. Cuando el rey Felipe IV exigió a las cortes catalanas su tributo, no lo hizo sólo para sufragar los gastos de la guerra contra el país vecino, lo hizo para establecer los necesarios vínculos de protección y coerción que sostienen a un estado fuerte, para subyugar a un poder menor, el de Catalunya, al interés del estado más poderoso. Catalunya era un ente territorial y preestatal débil en relación a sus vecinos.

Charles Tilly explica el tránsito de los estados nacionales, de la preponderancia de la coerción,  a la democracia durante los siglos XIX y XX como un proceso de gran complejidad, con tensiones, y que siempre está amenazado por dinámicas de involución. La democracia no se sostiene, según Tilly, por las leyes ni por los gobernantes, si no por la lucha popular. Se verifica que un régimen es democrático con consultas vinculantes. La naturaleza democrática de un estado se demuestra en el fomento de esas consultas y en el respeto a ellas. Algo parecido a lo que Cameron ha hecho con la consulta de autodeterminación en Escocia. Algo muy diferente de lo que Rajoy está haciendo con Catalunya. A pesar de que la mayoría de los catalanes están por la celebración de la consulta,  el estado muestra su cara más coercitiva y les niega la voz. Se impone la mafia del estado por encima de la democracia de los ciudadanos.

Cuando Tony Soprano le dice a Richie Aprile que él es el hijo de puta que manda aquí, está usando el mismo poder coercitivo que utiliza el estado.  Cuando el presidente Rajoy niega la posibilidad de que Catalunya celebre una consulta, o cuando se dice que España vetará el ingreso en la UE de un futuro estado catalán, o cuando el ministro de Montoro afirma que negociará el techo de déficit según el nivel de cumplimiento de reducción de gastos, el estado mafioso surge anulando al  estado democrático. El estado saca a la luz todo su poder coercitivo, toda su fuerza mafiosa, para retener a sus súbditos,  porqué los ciudadanos pasan a ser súbditos cuando se les niega la palabra y el derecho a voto. El estado, hace como Tony Soprano  y nos dice que  es el hijo de puta que manda aquí.