Un libro dedicado. «La ética del gusto». Santi Santamaria.

Hace ya once años que lo tengo. Once años que un buen día Pablo hizo gestiones con otro stagiaire y me trajo La ética del gusto dedicado. Aquella época mía de «fan» de los grandes se pasó y no fui a comer al Racó de Can Fabes. Coincidimos en varios eventos sabiendo él de mis discrepancias con su postura y conociendo yo que lo que yo dijera de él poco le importaba.

Hoy ha fallecido Santi Santamaria. No fuimos amigos, no trabajé con él, le escuché en algún congreso, le leí en el blog, me enzarcé en su blog, compré sus libros, polemicé sobre él y apenas comprendí el porqué de parte de su discurso.

Un día, durante el congreso Andalucía Sabor al que acudí, olí la caza reposada que llevaba Pellicer. Olía a jamón curado, a tomillo, a monte… Me quedo con ese recuerdo. Seguro que aquella cocina, en la que ofició y oficia éste, olía a eso. Al final es lo que nos debiera importar, supongo, a qué huele, a qué sabe, a qué te recuerda…

Aquel libro lo leí y lo reviso de vez en cuando. En la pág 181 habla de su cocina y dice:

«La cocina, como acto de creación, es una de nuestras Bellas Artes. Emocionar, antes que alimentar, es mi objetivo primero. La modernidad que practico no tiene como fin la estética superficial, sino la sublimación del sentido del gusto interior.

Mantener siempre el compromiso que nos impone nuestro origen local. Debemos emprender la búsqueda de una verdad propia, auténtica, de manera que nadie tenga que renunciar a las influencias de los demás, a los productos y a las personas de todo el mundo, siempre y cuando en nuestra cocina se deje «sentir» de continuo nuestra tierra.»

Abrazo a la familia y a su equipo.